25 oct. 2013

Más allá de Nashama

El hecho de que Uruguay haya sido quinto en las Eliminatorias Sudamericanas hace que le toque jugar el repechaje ante un equipo asiático: Jordania. Por eso toca investigar un poco de ese país, para tener una imagen más clara del lugar donde nos representarán nuestros compatriotas en noviembre.

El nombre oficial del país es Reino Hachemita de Jordania, geográficamente se ubica en la región de Oriente Medio (limitando con países como Siria, Irak y Arabia Saudita) y logró su independencia el 25 de mayo de 1946. Nos dobla en población (6 321 000) y su idioma es el árabe.

Sus tierras presentan una extensa historia (que data desde el año 2000 a.C. en la Edad Antigua) y un sinfín de lugares que a simple vista son míticos y maravillosos. Uno de ellos es sin dudas Petra: “no se trata de una ciudad construida con piedra sino, literalmente, excavada y esculpida en tierra”. Forma parte de «Las nuevas siete maravillas del mundo moderno» desde 2007.



Otro de los lugares que impactan a simple vista es el Uadi Rum (o Valle de la Luna), un valle desértico ubicado al sur de Jordania. Es, a su vez, el uadi —o valle— más largo de aquel país. Este peculiar sitio ha sido habitado desde la prehistoria, y actualmente es el hogar de los beduinos de la tribu Zalabia. A su vez, ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.



La capital.

Amán es la capital de Jordania y será allí donde Uruguay dispute el partido del repechaje. Además es el centro comercial, industrial y administrativo. Se estima que su población es similar a los dos millones de habitantes. Las áreas residenciales se han ido expandiendo hacia las colinas circundantes. Disfruten de esta panorámica de la ciudad.



Situado en la capital jordana, el Estadio Internacional de Amán será el escenario que albergará el partido ante la Celeste el próximo 13 de noviembre. Además de ser la casa de la Nashama —nombre utilizado por los fanáticos para referirse a la Selección—, es utilizado por dos equipos de la liga: Al-Faisaly Amman (club más laureado del país con 32 ligas y 16 copas; viste de celeste) y Shabab Al Ordon Qadisiya.



Para cerrar esta entrada informativa, que pretende ser, aunque sea, un pequeño flash del país asiático más allá del fútbol, me parece importante mencionar que Jordania nunca ha ido a un mundial. Y si tenemos en cuenta las actualidades de ambos países, los jugadores con que cuentan, Uruguay será claramente el favorito de la serie ante la Nashama.

Sub 17: La primera fase de Uruguay

La selección uruguaya disputó sus tres partidos de la fase de grupo con rendimientos que ilusionan. Si bien Nueva Zelanda, a priori, podía resultar ser un rival sensiblemente más débil, tanto Italia como Costa de Marfil son equipos interesantes que tienen recursos como para dar batalla a lo largo del Mundial.

VS NUEVA ZELANDA. Como dije anteriormente, el equipo oceánico parecía ser el más flojo del grupo y los hechos terminaron confirmando esa premisa: perdió los tres partidos. Sinceramente no puedo extenderme demasiado, ni imaginar cómo se dieron los partidos frente a Italia y Costa de Marfil, pero Uruguay lo vapuleó anotándole siete goles.

En este partido, siendo además el debut de los celestes en la cita mundialista, hubieron varios jugadores que sorprendieron con su nivel (porque no los conocía) y otros que ratificaron lo hecho en el Sudamericano. Leandro Otormín, futbolista de Nacional, no jugó el pre-mundial y hoy entendemos por qué el entrenador uruguayo Fabián Coito lo seleccionó a pesar de ello. Condiciones le sobran: manejo de pelota, explosión y facilidad para regatear.

Otro de los tricolores presentes es Marcio Benítez, un futbolista con un físico bastante potente para la categoría que tiene la particularidad de poder jugar en cualquier posición ofensiva: contra la banda, a la altura del armador, o unos metros más adelante, cerca del área. Marcio sabe definir y asistir, cosas que lo convierten en una pieza clave dentro de la estructura de Uruguay.

Después están Kevin Méndez (posiblemente sea el de más talento y a veces peca de individualista; es difícil criticarle, es su manera de jugar), Franco Acosta (se ganó la titularidad en el Sudamericano; tiene velocidad, mucha, y además está bastante certero a la hora de definir) y Franco Pizzichillo (de lo mejor que ha mostrado Uruguay; ha jugado como mediocentro, pero tiene todo para jugar de “10” y lo ha hecho algunos minutos), entre otros.

VS COSTA DE MARFIL. Posiblemente este fue el partido más duro de la primera fase. Los africanos lograron imponerse en base a su intensidad y, en muchos casos, al físico privilegiado que tienen. Llegaron además a la ventaja tras un rechazo fallido de Joel Bregonis (otro de los tricolores de Uruguay). A partir de aquí Uruguay pareció tener otra actitud (al igual que los africanos) y fue pudiendo lograr hacerse de la pelota y jugar.

Gracias a la insistencia durante el segundo tiempo, y algún cambio que permitió darle más fuerza al equipo, Uruguay llega al empate (diría que de manera merecida) en una acción fortuita tras un par de rechazos y desinteligencias en el área marfileña. Franco Acosta, el rápido atacante proveniente de Fénix, fue el encargado de sellar el empate en un partido que olía a derrota. Aquí vale destacar a Pizzichillo los minutos que jugó más adelantado y las ganas que trajo desde el banco Gonzalo Latorre.

VS ITALIA. Gracias al partido ante los africanos, y para darle un poco de descanso a Franco Acosta, Latorre fue titular ante los italianos. Le dio al equipo su fuerza y sus ganas desde el minuto cero. Uruguay parecía ir inclinando la balanza a su favor, llegando una y otra vez, pero fueron los italianos quienes marcaron el primer gol del partido. Los celestes, que jugaron de blanco, no se resignaron y en la intensa búsqueda llegaron al empate.

De este partido me parece justo destacar al arquero italiano Simone Scuffet. Mostró unas habilidades impresionantes (reflejos y agilidad) para evacuar las continuas llegadas de los uruguayos. En sus manos estuvieron gran parte de las posibilidades de la azzurra.

Finalmente, mediante un disparo seco, Marcio Benítez venció a Scuffet y colocó la ventaja para Uruguay. El partido se iría con el 2 a 1 en el marcador. Así se llegó, tras dos victorias y un empate, al primer puesto del Grupo B.

Con los partidos que se han hecho y viendo algunos rivales de otros grupos, da como para ilusionarse. Uruguay tiene jugadores y fundamento en su juego como para dar pelea y estar definiendo este Mundial Sub-17. Ojalá que en los próximos enfrentamientos evitemos a los africanos (posiblemente, desde el aspecto físico, los más duros).

23 oct. 2013

Nuestra prensa especializada

A veces resulta poco creíble que en este país exista la prensa especializada. Digo esto porque al escuchar a periodistas que viven de ello parece que “analizan” como si fueran el dueño del bar de la esquina o un simple cliente de ese mismo bar —o de otro, para el caso da igual—.

Analizan, a falta de un mejor término, con demasiada poca profundidad, por no decir directamente que lo hacen sin profundidad; por arriba, como tanteando lo general de la cuestión, sin ir un poco más allá.

De lo que va del Apertura, es evidente que la cosa no ha cambiado, por eso la presente entrada. Frases como “si Nacional juega mal, gana; si juega bien, golea”, “X equipo aguantó muy bien” cuando en realidad fue quien propuso, se repiten, de una u otra manera, casi de manera sistemática. Pero no nos quedemos aquí, entremos un poco más.

¿No resulta extremadamente arbitrario decir que un equipo juega bien o mal? Aquí se excluyen las formas, porque no hay una receta mágica ni la habrá nunca. Pero hay ciertas cosas que rompen los ojos. ¿Cómo puede decirse que Nacional juega mal si en seis de los siete partidos que ha jugado ha ganado y con propiedad? Y creo que las últimas dos palabras son la parte esencial: «con propiedad».

El conjunto tricolor marcha en la punta del Apertura, pero al margen de esto, en sus seis victorias hizo más que el rival. Fue quien buscó siempre, sin tener en cuenta si el equipo que tenía enfrente optaba por atacarlo o resguardarse y contragolpear. Es claro que siempre existe un mínimo de sorpresa, de azar, es inherente al fútbol, inherente, diría yo, a toda actividad donde interactúen personas o grupos de personas. Pero esas cosas casuales no pueden justificar una seguidilla de victorias como estas; no pueden justificar que Nacional haya recibido pocos goles.

Si entramos al juego del equipo tricolor, es cierto que puede y debe mejorar. Pero siendo sincero, se puede vislumbrar cierto progreso. Ese ganar ‘con propiedad’ ha ido creciendo.

La segunda cuestión que no quiero pasar por alto es el último partido entre Miramar Misiones y Danubio. Por las palabras finales del comentarista pareciera que Danubio mereció marcar dos goles más de los que hizo y que Miramar a duras penas cosechó el empate. Y la cosa no es así, no fue así. Miramar no “aguantó” los noventa minutos. De hecho, fue quien impuso el ritmo en el primer tiempo con la pelota, jugando, asociándose y siendo, por varios momentos, superior al conjunto de la franja. Al parecer el equipo local no pudo aguantar el mismo ritmo con el que había empezado, y fue perdiendo el protagonismo. Una cosa es eso y otra demasiado distinta fue lo que se dijo. Para colmo, el empate danubiano llega por una acción de esas donde hay un cabezazo en el área y la defensa queda descolocada en la segunda jugada.

Y lo último que escuché hoy fue que hablaban de los presupuestos de los equipos que lideran o tienen más chances. Nacional, River Plate y Danubio son los candidatos, tras siete fechas, de los que ‘más saben de fútbol’ en nuestro país. Según ellos, Nacional presenta una ventaja con respecto a los otros dos y Danubio tiene más recursos que River. Es extraño que ahora se hable de esto, ya que hay otro equipo grande en el Uruguay que, teniendo recursos como Nacional, está doce puntos más abajo, con tan solo una victoria y tres empates. Entonces no logro entender qué adjetivo o qué término definen a ese equipo.

Esto ha sido todo por hoy. Hasta la próxima.

17 oct. 2013

Sobre la selección mayor

Uruguay jugaba el último partido de las Eliminatorias sabiendo que tenía la obligación moral de vencer a Argentina, que llegaba con muchos suplentes. El resultado final fue bastante ajustado, pero durante los noventa minutos de juego en la cancha se vio otra cosa. Tal vez previsible, pero reconfortante. Había que hacerlo y se hizo; más allá del resultado, de querer seguir adelante, Uruguay tenía que demostrar su nivel y esta Argentina estaba un par de peldaños por debajo.

Cuando se es superior, al menos desde los papeles, hay que demostrarlo en la cancha. Y esto fue lo que consiguió Uruguay. A pesar de esto, hubo ciertos errores o fallas, tanto a la hora de jugar con la pelota como de contrarrestar el potencial visitante.

Lo que más destaco de la Celeste en ese partido del martes por la noche es la actitud. Se jugó para ganar, mentalizados de que había que superar al rival que se tenía delante. Y eso es positivo, o incluso muy positivo, de cara a lo que se viene.

Se viene Jordania; el quinto puesto en las clasificatorias, y el inevitable repechaje, nos hará jugar un ida y vuelta contra el conjunto un tanto exótico (hablando desde la perspectiva futbolística) de Asia. Desde lo previo somos favoritos, incluso más que frente a esta ‘segunda’ Argentina. No me caben dudas de que si se juega con la misma actitud con la que se venció a los albicelestes, estaremos en Brasil el año que viene. Y de ocurrir esto último seríamos cabeza de serie, dato no menor.

Argentina se las ingenió para hacer daño. Lo consiguió en dos ocasiones con sendos remates de Maxi Rodríguez, un futbolista que a pesar de haber vuelto a su país para jugar en el club de sus amores, Newell’s Old Boys de Rosario, tiene nivel y vigencia del fútbol del viejo continente.

Justamente en los goles argentinos, los defensores uruguayos se resbalaron. Es imposible determinar qué hubiera ocurrido si no pasaba ese “percance”, pero analizar con supuestos una realidad sería poco apropiado en este caso. La cuestión es que los goles llegaron, y automáticamente se debe activar la alarma de por qué llegaron y qué se puede hacer para evitarlos; tal vez no tanto pensando en Jordania, rival sensiblemente inferior, pero sí para tener en cuenta en una contienda mundialista.

Lo otro que puede preocupar —o tal vez no, a algunos—, es el juego que se tiene a la hora de tener la pelota. Uruguay carece de juego colectivo elaborado, juego que requiere una asociación de sus futbolistas. Más allá de naturales combinaciones que podrían surgir por inercia en las casuales posiciones de los futbolistas en el campo, habría que aspirar a una idea más ambiciosa.

No veo una intención de combinarse como equipo, veo una intención individual (tal vez ese sea el plan, pero habría que mejorarlo un poco) de Luis Suárez, Cavani o el Cebolla Rodríguez (sobre todo en el último partido), de ser ellos quienes se buscan, de ir contra el mundo, de buscar espacios y tener a dos o tres marcadores encima y aún así continuar buscándose entre ellos. No sé si logro explicarme, porque puede resultar una contradicción.

Es verdad que estos tres futbolistas se buscan, sobre todo Suárez que las pelea todas, aún estando sólo y marcado, y luego busca descarga. Pero esa presunta descarga luego se transforma en otra de características similares (si quien recibió está marcado), o una travesía individual (si está solo quien recibe y avanza unos metros en el campo). No hay dos o tres opciones de pase, y eso es a lo que me refiero cuando hablo de que Uruguay carece de juego colectivo.

No pretendo un 60% o más de posesión, de que juguemos de una banda a otra (aunque no me disgustaría, siempre y cuando se lo haga con un fin). Sí pretendo que más de tres o cuatro jugadores se sientan capaces de tener la pelota en sus pies e interferir en el juego. Por ejemplo, se vio una diferencia con la salida del Ruso Pérez y el ingreso de Gastón Ramírez (sin éste último haber hecho un gran partido); Ramírez cuando se animó, regateó a rivales y generó si se quiere un desequilibrio por el centro que Pérez o Arévalo Ríos (o los cuatro defensores de atrás, tal vez excluyendo a Maxi Pereira), no pueden hacer. Y Ramírez lo hizo. Recuerdo una jugada donde terminan cometiéndole falta. Eso lo destaco como positivo, es un arma a explotar que Uruguay por lo general no tiene o no utiliza al tener otro tipo de jugador en el medio campo.

Y volviendo a lo anterior, es muy destacable la labor que hizo Rodríguez por la banda izquierda, y hasta aplaudible si se quiere, pero eso puntualmente con él, no podemos pretender que haga esas patriadas todos los partidos porque será relativamente fácil para el rival anularlo. No podemos jugarnos ‘a esa’. Además, no en todos los partidos se tiene ese nivel (ni él, ni Cavani, ni Suárez o los demás), y es aquí donde, en los malos días, la selección se reciente demasiado.

Esto no pretende ser un análisis, ni una crónica de Uruguay-Argentina ni tampoco un artículo sobre el repechaje. Es sólo un desahogo que hago a las 01:35 de la madrugada de un jueves. Quería escribir y esto fue lo que salió, torpemente desordenado, algo confuso, pero salió.

Hasta la próxima.

12 oct. 2013

Los viajes de Tuf

DE GEORGE R. R. MARTIN

Haviland Tuf es un ser curioso: un mercader independiente de gran corpulencia, calvo y con la piel blanca como el hueso. Es vegetariano, bebe montones de cerveza, come demasiado y le encantan los gatos. Además, es honesto. Tuf logra poseer una enorme nave espacial, el Arca, la única superviviente del antiguo Cuerpo de Ingeniería de la Vieja Tierra. El Arca es un artilugio desaparecido hace más de mil años, pero que revive gracias a Tuf y sus gatos. A lo largo de los siete relatos que conforman este libro, Tuf consigue la nave, la repara y resuelve un sinfín de problemas espaciales con la ayuda de la ingeniería ecológica, una profesión que él recupera y a la que añade la impronta de su personalidad, astucia e ironía.



Probablemente este particular protagonista sea de los personajes que más me han gustado desde que leo libros. Resulta divertido leer cada línea de sus diálogos —que, dicho sea de paso, abundan—, cada charla que mantiene con los demás, o mismo con sus gatos.

Los viajes de Tuf narran justamente eso, los viajes de este particular hombre que mide poco más de dos metros y que tiene una panza abrupta. Nos ubicamos en un tiempo que está por venir, en el futuro, donde viajar de un planeta a otro resulta tan sencillo como ir de un país a otro en nuestra actualidad. Así es como Tuf es invitado, en principio, a guiar a un grupo de personas que han descubierto una nave que parecía ya no existir: el Arca. Esta es la última de su especie y tiene un largo de treinta kilómetros, sensiblemente muy grande en comparación a otras.

Por cuestiones que no precisaré, pues para eso deberían leerlo, Tuf finalmente se hace con el control de la nave y allí comienza la historia que le da nombre al libro: sus viajes.

¿Por qué me interesé en leer este libro de nombre tan particular? La respuesta es sencilla. Quería leer más cosas de George R. R. Martin debido a que Canción de Hielo y Fuego, saga de este autor, me maravilló. No sólo la historia en sí, las tramas o los personajes (que, dicho sea de paso, en su mayoría me fascinaron), sino también la manera en que narra este escritor norteamericano.

Y en Los viajes de Tuf, escrito en 1986, previo a Juego de Tronos (1996), puede apreciarse justamente esa particular manera de narrar. La lectura del libro no se torna aburrida en ningún momento —al menos, como percepción personal—, y en más de una ocasión aparecen respuestas sorprendentes, cosas que no eran evidentes pero con el paso de las líneas van quedando claras o explicadas. El factor sorpresa está presente para sorprender de la nada al lector. Y George R. R. Martin, gracias a su particular personaje, Haviland Tuf, lo logra y con creces.

Para finalizar la entrada debo hacer lo que hago con todo libro porque de lo contrario no sería yo. Esto consiste en darle una calificación del uno al diez al texto del que acabo de hablarles, pero advierto que dicho número sólo es respaldado por mi gusto y no por algún aspecto objetivo. En general me pareció un buen libro o un libro sumamente interesante, y por eso le daré un valor de 8. De más está decir que lo recomiendo, porque me gustó.

Y eso es todo por hoy. Hasta la próxima.

10 oct. 2013

Los mejores favoritos hasta el día de hoy

Utilizaré esta entrada para adjuntarles los tweets favoritos que he hecho en los últimos meses. Como son unos cuantos al haberse acumulado varios meses —desde junio que no publico esto—, seleccionaré un grupo de ellos; los que considero más llamativos o interesantes.



¡Qué partido! Recuerdo la polémica que surgió en la llave por UEFA Champions League entre Borussia Dortmund y Málaga. Finalmente, los alemanes siguieron en competencia, enfrentándose más adelante al duro Real Madrid y llegando a la final ante Bayern Múnich (donde cayeron, pero gracias a su actuación se ganaron el respeto de toda Europa).



Una cita interesante que hace Diego Latorre de un libro que estaba leyendo por agosto.



Simplemente: Nacional.



Un Fanfic sumamente bueno. Si les gustan las historias pottericas, esta es una buena elección.



Nacional fue (es y será) Uruguay.






Acerca de Arsene Wenger. Increíble lo cuestionado ("negligente", le llaman algunos) que ha sido. A mi me encanta.


Esto ha sido todo hasta el día de la fecha. Hubieron más, pero estos son los más importantes y/o más destacables. Es una entrada distinta, como suelo decir últimamente en todas las entradas, pero esta lo es aún más, por eso lo reitero.

Nos estamos leyendo. Hasta pronto.

1 oct. 2013

Un “Arsenal” de buen fútbol

Antes de hablar un poco del partido que jugaron hoy Arsenal y Napoli en el marco de la UEFA Champions League, me gustaría hacer dos puntualizaciones que considero importantes.

La primera es en cuanto al entrenador. Los jugadores que utiliza, tiene para usar o se encuentran en su plantel, hablando específicamente del medio campo, dicen mucho del entrenador. Si en tu plantilla tienes futbolistas del estilo de Aaron Ramsey, Jack Wilshere, Mesut Özil, Mikel Arteta, Tomas Rosicky, Cazorla, entre muchos otros, y haces que jueguen la mayoría juntos, evidentemente es por algo, no es casual.

La segunda puntualización que quiero hacer va más por el lado de las características de los jugadores aunque también tiene de fondo la idea del entrenador. Para jugar un fútbol rápido no se necesitan jugadores rápidos, sino con visión y buen manejo, que puedan jugar de primera, que sepan elegir la opción correcta, y también ubicarse para recibir, además de darle continuidad a la jugada.

Evidentemente, explícita en la primera e implícita en la segunda, me estoy refiriendo al Arsenal de Wenger. Hoy no jugó Theo Walcott, el jugador más rápido del equipo londinense en cuanto a condición física, pero sí lo hicieron juntos Arteta, Rosicky (que fue sustituido por Wilshere), Ramsey y Özil, junto a Flamini, quien si bien posee un manejo decente es más táctico, y no faltó dinámica ni sorpresa en el equipo local.

Lo de Özil hoy, junto a Ramsey, fue lo más destacado del partido. El futbolista alemán de origen turco estuvo inmiscuido en las situaciones más importantes del encuentro. En el primer gol apareció desde atrás, al borde del área, para conectar de primera un golpe preciso que irrumpió contra el palo derecho del arquero Reina. Pura técnica. Y en el segundo, recibió de Giroud, manejó la pelota el tiempo suficiente para colocársela de nuevo al francés, quien llegó para conectar al borde del área pequeña.

En cuanto a la actuación del galés, se lo vio sin errores hoy. Todo lo que hizo era correcto y es muy importante para el juego del Arsenal. Sus gestos técnicos son brillantes, da placer verlo jugar. Al menos, a mi me da placer. Fue el asistente por banda derecha del primer gol, que finalmente concretó Özil.

Hablando más general del partido, creo que el primer tiempo fue muy bueno, pero solo por parte del club inglés. Los italianos no sé qué pretendieron hacer hoy. No sé si no pudieron o no quisieron. La baja del argentino Higuaín puede ser una explicación de su poco peso ofensivo, pero la realidad es que fueron superados, de principio a fin. En el primer tiempo podían haber encajado algún gol más, y en el segundo llegaron con tiros desde fuera, que no provocaron demasiada inquietud para la defensa local.

La actuación del Arsenal ilusiona, no sólo a sus hinchas, sino a los amantes del buen fútbol. La interrogante que queda por responder aún es si logra mantener este nivel en otra clase de partidos; posiblemente hayan rivales que sí le creen problemas, como el Borussia Dortmund, y es allí donde se verá el verdadero potencial de los ‘gunners’ y para qué están en esta competición europea.

Lo que quería destacar, ya lo he hecho. Nos leemos en la próxima.

La dama y el león

Comenzaré esta entrada de manera similar a como lo hice con La caída de los gigantes. Este libro del que voy a hablarles hoy, La dama y el león, llegó a mí de casualidad, y hoy terminé de leerlo.

Les hablaré brevemente de la impresión que tuve antes de comenzar. Como suelo hacer con todo libro, empecé a ojear la contratapa para tener una idea general de qué iba esta obra. Me encontré, de cierta manera sorprendido, con la ambientación medieval que tenía. Últimamente la Edad Media, o las historias que se desarrollan durante ese tiempo histórico, me atrapa bastante y me provocó entusiasmo comenzar a leerlo.



La escritora se llama Claudia Casanova, y cuenta su historia en 447 páginas.

El inicio de la obra es bastante interesante. De hecho, me atrapó lo que desde las primeras páginas fue tejiendo. Admito que durante el medio del libro, o más cercano al final que al medio exacto, llegué a una especie de meseta en cuanto a la expectativa generada. Pero llegando nuevamente a las últimas, al desenlace de la historia, el libro adquirió una vez más la dinámica del inicio; la emoción por saber cómo termina todo alimenta la expectación.

Si tuviera que darle una calificación entre uno y diez, posiblemente eligiera un seis cercano al siete. Es un buen libro, o sea, a mi me gustó. Hay otros que me han gustado más o mucho más. Pero eso es cuestión de gustos, reitero, y a grandes rasgos, disfruté leyéndolo.

Les dejo un breve resumen:
La esencia de la novela de aventuras. En el siglo XII, Aalis de Sainte-Noire es una heroína que desafía el orden establecido y pone en peligro la paz entre Francia e Inglaterra. Aalis rechaza el matrimonio impuesto con el viejo señor de la casa Soulleirs en sustitución de su hijo Richer y decide huir. Su trepidante viaje le permitirá descubrir el verdadero sentido de la palabra libertad.
Resumen hecho por: http://www.casadellibro.com 


Antes de terminar quiero mencionarles dos personajes que me han gustado de la historia, excluyendo a la principal, Aalis de Sainte-Noire. Ellos son Auxerre, un caballero y defensor de Aalis y los Sainte-Noire, y Walter Map, un ser que al principio resulta un tanto misterioso pero que al cabo de las páginas vamos comprendiendo sus verdaderas intenciones.

En fin, eso ha sido todo por hoy. Nos vemos en otra ocasión.