24 ago. 2015

Querido John

En esta entrada, luego de un mes sin publicar, hablaré sobre la novela de Nicholas Sparks titulada Querido John. Debo decir dos cosas al respecto para empezar. La primera y siendo un tanto redundante en los términos, es que es la primera novela romántica, totalmente romántica, que leo. La segunda, ya no recuerdo si era esto lo que iba a decir, es que sin conocer lo “rosa” potenciable de este tipo de novelas, intuyo que no lo es tanto. Más allá de que la historia gire en torno al amor de dos personas —esto en esencia—, habrá otras cosas que la enriquecerán en buena medida.

La lectura no resulta pesada, de hecho, es bastante ligera y las doscientas setenta y seis páginas —en español— podrán pasar muy rápido sin demasiados inconvenientes.

Nos encontramos en la piel de John Tyree, un muchacho norteamericano que luego de no encontrar demasiado sentido a su vida se alista al ejército. Quiere cambiar en parte los últimos meses de su vida, empezar de nuevo, y tras terminar con su novia ve una oportunidad allí, alistándose en las fuerzas armadas de su país. No mucho tiempo después será enviado a Alemania, pero no me detendré en más detalles respecto a esto ni a los viajes que debe realizar como soldado.


Siempre regresa al sitio en que nació, en cada uno de sus permisos, donde lo esperará su padre en casa. Solo él. La relación con su padre siempre ha sido complicada, pero su compañía, en sus regresos, le es necesaria. Es en uno de estos permisos donde John conoce casualmente a una muchacha de piel aceitunada y ojos enormes, así sin más, y tras brindarle ayuda en un episodio donde demuestra sus condiciones atléticas, empiezan a hablar animadamente, todo fluye natural. Quedan en volverse a ver al día siguiente.

La chica en cuestión se llama Savannah —bonito nombre, por cierto— y posee una personalidad bastante peculiar. De más está decir que es todo lo contrario a John y ni siquiera es de Carolina del Norte. Savannah se encuentra en ese sitio como voluntaria para construir casas a familias de bajos recursos, y así aprovecha sus vacaciones.

Por supuesto, la historia no se resumirá únicamente a ellos dos. El padre de John también tendrá de cierta manera una gran influencia en la historia. Su amor por la numismática —coleccionar monedas— y su invariable rutina lo convierten en una persona compleja de tratar. John tiene un desafío importante, que irá viendo con el tiempo: comprender a su padre y ver todo lo que ha hecho por él y su singular manera de demostrárselo.

Los días de los permisos se resumen a pocas semanas y será en ellos cuando John y Savannah volverán a verse. Sortearán la distancia —desde Estados Unidos a Alemania y otros sitios como Irak en plena guerra— que los separará mediante cartas que se sucederán una a otra. Así será cómo una de ellas empezará diciendo “Querido John…

Para ir culminando la entrada quiero decirles que me parece un libro interesante. No lo veo como a uno excelente que volvería a leer, es cierto, pero si pueden acceder a él no perderán nada. Vale la pena. Un inicio que dará ganas de saber más y un final un tanto inesperado por todos los acontecimientos que se irán sucediendo, harán de este libro su fortaleza. Sparks avanzará ágilmente con su historia, y la lectura será amena.

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