20 nov. 2015

Jonah Lomu, una verdadera leyenda



A veces no importa en qué idioma esté una canción, aunque no entendamos la letra podrá cautivarnos de todos modos, ya sea por su melodía o el rasguñar de una guitarra. Llevado este caso al mundo del deporte, sucede muchas veces que no somos ni seguidores habituales, ni fanáticos o algo parecido, pero podemos darnos cuenta rápidamente cuando nos encontramos ante algo especial, que no ocurre siempre, que simplemente nos dedicamos a observar y disfrutar. Esta entrada surge a partir de un hecho así. Es un breve recordatorio de alguien que ya no está, pero que ha creado con su juego una verdadera leyenda.


Me estoy refiriendo al neozelandés Jonah Lomu, una verdadera bestia humana que maravilló al mundo con su portentoso físico pero sumándole además una velocidad inverosímil para su talla —medía un metro noventaiséis, pesando en su esplendor ciento veinte kilos— y sobre todo mucho talento. En el diario El País de España, lo describen como «una locomotora que subía por el carril a velocidad de vértigo». Agregando además que podía correr los cien metros en 10,8 segundos, una marca digna para corredores —que se dedican a esto— de dicha distancia. Una verdadera bestia.



En el mismo artículo, sale a colación un paralelismo con Ronaldo Nazario, el fenómeno brasileño del fútbol, otro grande del mundo de los deportes. «Los dos, cada uno en lo suyo, rompieron los esquemas de la relación fuerza-velocidad-habilidad». Ronaldo sin dudas lo hizo. Pero Lomu también. Basta con ver unas imágenes de algunas de sus increíbles jugadas para darse cuenta el poderío físico —le entraban con todo y el tipo seguía avanzando, como si nada hubiese pasado—, parando y volviendo a arrancar, girando, como si se tratara de alguien relativamente menudo; y para colmo, esa velocidad explosiva que lo hacía aún más imparable.

A continuación dejo precisamente un par de videos con algunas de sus jugadas más destacadas.






No me parece oportuno poner aquí más datos de este rugbier neozelandés (año de nacimiento, equipos, competiciones o títulos obtenidos), dado que no resulta complicado buscarlos, y la idea de esta entrada era tan solo destacarlo, recordarlo y darle un espacio en el blog, por más pequeño que sea. Su juego quedará más que claro en las imágenes antedichas y en definitiva es lo único que necesitamos para disfrutarlo.

Sin necesidad de extenderme más, hasta la próxima.

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