5 mar. 2016

El Jardín Olvidado


Luego de tener muy buenas referencias sobre la escritora australiana Kate Morton, llegó el momento de leer uno de sus libros. De los que tuve la oportunidad de elegir en la librería, me incliné por uno de los primeros: El Jardín Olvidado, publicado en 2009. Desde el título misterioso, pasando por la tapa —una niña oliendo una flor en un jardín, en su versión española— y llegando a la sinopsis de la contratapa, lograron que mi curiosidad fuera en aumento y tuviese el deseo de leerlo.

Una de las cosas que caracterizan a la historia de El Jardín Olvidado es el salto continuo en el tiempo de los acontecimientos narrados. Tendremos capítulos que se vivirán unos diez años atrás, tomando como referencia nuestra actualidad, pero también otros donde el siglo XX recién estará comenzando; o incluso en los mismos años setenta de dicho siglo. Esto hará que estemos bajo diferentes perspectivas, desde una niña pequeña, que es abandonada en una embarcación, hasta Cassandra, una mujer con la misión de romper la monotonía de su vida para averiguar las raíces de sus antepasados.

Otro de los aspectos que me parece oportuno resaltar, y que es de buena manera descrito por Kate Morton, es el espacio donde transcurre la historia. Australia e Inglaterra será donde se irá dando el vaivén de acontecimientos. Conoceremos Brisbane, en tierras australianas, Londres y también Cornualles, en el caso de las islas británicas.

A continuación compartiré las líneas de la contratapa, la sinopsis que presenta la editorial.

En vísperas de la Primera Guerra Mundial, una niña es abandonada en un barco con destino a Australia… Un siglo después su nieta Cassandra descubrirá finalmente la verdad sobre la familia y resolverá el misterio de la niña desaparecida. 
Una hermosa historia a tres voces en tres tiempos que desemboca en un todo perfecto donde las piezas encajan y adquieren sentido. Una novela heredera de la tradición literaria anglosajona, con reminiscencias de todos los géneros, que nos devuelve el placer por la lectura que nos hicieron sentir los grandes clásicos.

Uno de los personajes que conoceremos por dentro será Eliza, quien tras su complicada infancia y su amor por sus propias historias inventadas, terminará siendo una escritora de cuentos donde aparecerán hadas, doncellas y brujas. Pero también habrá espacio para mensajes y enseñanzas que de manera indirecta dirán mucho de su propia vida.

«Una niña que espera que la rescaten nunca se salvará a sí misma. Incluso aunque tenga los medios, descubrirá que le falta valor. No seas así, Eliza. Debes encontrar tu valor, aprender a rescatarte, no depender de nadie.»

Además de los diferentes enfoques, dado los cambios de punto de vista en cada capítulo, en El Jardín Olvidado encontraremos una escritura cuyas descripciones son bastante buenas y no se tornan pesadas, y los giros repentinos, sobre todo entrando al desenlace, harán que estemos pendientes y con deseos de saber cómo se resolverán las interrogantes planteadas.

Y al terminar, porque todo libro tiene su fin, me quedó esa sensación de haber culminado una gran historia. No sé si alguna vez lo volveré a leer, tal vez resulte difícil, pero lo cierto es que abrirá las puertas a nuevos volúmenes de Kate Morton, esto sin dudas. Por cierto, el jardín será terreno de muchas líneas de la historia, pero sólo al final comprenderemos su verdadera y trascendente importancia.

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