6 mar. 2014

American Hustle

La entrada de hoy vuelve a tener una película como protagonista: American Hustle, o La gran estafa americana, en español. Estuvo nominada en diez oportunidades en los Premios Oscar 2014, al igual que Gravity, y era considerada, por lo tanto, como una de las principales favoritas en vanagloriarse en la larga noche del evento. Pero el premio de mejor película se lo llevó 12 años de esclavitud, que contaba con nueve nominaciones.

No quería aburrirles contándoles esto, que lo pueden conseguir en cualquier portal, pero no veía mejor manera para empezar la entrada. A continuación me centraré en lo importante de hoy.


Más de dos horas parecen excesivas para una película en ciertas ocasiones, pero también ocurre que algunas que duran menos tienen detalles que faltan profundizar. En el caso de American Hustle me pareció todo lo contrario a esto último, que nada faltaba para comprender la historia, que todo lo que era necesario estaba allí. Y la ambientación, de los años setenta, me parece bastante buena.

La historia puede intuirse fácilmente a partir del nombre, y es así, girando en torno a estafas. Irving Rosenfeld es el protagonista, aunque también hay una importante participación de su amante y el agente del FBI que comienza a investigarlos. Pero volviendo a Rosenfeld, él es quien tiene un par de negocios (como una tintorería) y también otro medianamente oculto, donde le da préstamos a gente desesperada que no puede tomarlos en otro sitio. En realidad descubriremos que no es tan así. Y en el trasfondo de todo, también descubriremos la presencia de una historia de amor, como si no quedara sitio para ella.

En lo personal, la película se me hizo bastante entretenida, llegando a algunas partes donde reírte es inevitable. A lo largo de la cinta veremos la aparición de Irving, su amante, su inestable esposa, el agente del FBI, su jefe (sumamente gracioso, dicho sea de paso, aunque él no lo sepa), un jeque, que no sabe hablar árabe, y también políticos (como el alcalde de Nueva Jersey, por citar tan sólo un ejemplo, o congresistas). Y también mafiosos de alta talla, todo lo contrario a nuestro protagonista, quien posee un negocio relativamente pequeño en el mundo de la estafa. Aunque esto último no lo cohíbe cuando debe ser partícipe de la gran estafa.

A continuación la sinopsis:
La gran estafa americana (American Hustle) cuenta la historia de un estafador brillante, Irving Rosenfeld (Christian Bale), que junto a su astuta y seductora compañera, Sydney Prosser (Amy Adams), se ve obligado a trabajar para un tempestuoso agente del FBI, Richie DiMaso (Bradley Cooper). DiMaso les arrastra al mundo de la política y la mafia de Nueva Jersey, que es tan peligroso como atractivo. Jeremy Renner es Carmine Polito, un apasionado y volátil político de Nueva Jersey, atrapado entre los estafadores y los agentes federales. La impredecible mujer de Irving, Rosalyn (Jennifer Lawrence), podría ser la que tire de la manta, haciendo que todo se desmorone. Al igual que las dos películas previas de David O. Russell, La gran estafa americana (American Hustle) desafía su género para contar una historia de amor, reinvención y supervivencia.

Al menos a mí, la película me dejó una moraleja que a veces no es tan visible en la vida real pero que sí se aplica. Cuando se investiga para que caigan redes de crimen organizado, narcotráfico o crímenes de cuello blanco, a veces sólo se consigue atrapar a gente sin importancia, es decir, gente que en realidad no tiene un papel protagónico en dichas redes. Por lo tanto, las cosas siguen transcurriendo como si nada y esos ‘empleados’ capturados son suplantados por otros.

Esto ha sido todo por hoy. Para terminar, les cuento que en líneas generales me resultó una película divertida, con una buena historia, en ocasiones ingeniosa y hasta graciosa, pero siempre con ese halo de expectación, como deseando saber qué ocurrirá a continuación. Y cuando creemos que las cartas están tiradas, aparece una mano mejor y todo cambia.

Hasta la próxima.


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