La pelota se mueve de un pie hacia otro, el tiempo parece detenerse como si lo demás fuera meramente secundario y el mundo mira hacia un único lugar. El Mundial ha llegado y es innegable, o eso, en realidad, ocurrirá en unas pocas horas, cuando Brasil y Croacia se enfrenten en el partido inaugural. Desde Sudáfrica hasta ahora han pasado cuatro años, muchas cosas, muchos partidos, ya fueran por clasificatorias o amistosos internacionales, lo cierto, al menos para mí, es que se han pasado volando.
Con esta entrada no pretendo nada claro ni específico, faltan unos veinte minutos para que sean las dos de la mañana y no ando con muchas luces que digamos. Sin embargo, no me parecía correcto no hacer una mención, por más mínima que sea, acerca de la Copa del Mundo, ese evento deportivo que a tantos nos gusta (ver Sensaciones Mundialistas).


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