23 oct. 2013

Nuestra prensa especializada

A veces resulta poco creíble que en este país exista la prensa especializada. Digo esto porque al escuchar a periodistas que viven de ello parece que “analizan” como si fueran el dueño del bar de la esquina o un simple cliente de ese mismo bar —o de otro, para el caso da igual—.

Analizan, a falta de un mejor término, con demasiada poca profundidad, por no decir directamente que lo hacen sin profundidad; por arriba, como tanteando lo general de la cuestión, sin ir un poco más allá.

De lo que va del Apertura, es evidente que la cosa no ha cambiado, por eso la presente entrada. Frases como “si Nacional juega mal, gana; si juega bien, golea”, “X equipo aguantó muy bien” cuando en realidad fue quien propuso, se repiten, de una u otra manera, casi de manera sistemática. Pero no nos quedemos aquí, entremos un poco más.

¿No resulta extremadamente arbitrario decir que un equipo juega bien o mal? Aquí se excluyen las formas, porque no hay una receta mágica ni la habrá nunca. Pero hay ciertas cosas que rompen los ojos. ¿Cómo puede decirse que Nacional juega mal si en seis de los siete partidos que ha jugado ha ganado y con propiedad? Y creo que las últimas dos palabras son la parte esencial: «con propiedad».

El conjunto tricolor marcha en la punta del Apertura, pero al margen de esto, en sus seis victorias hizo más que el rival. Fue quien buscó siempre, sin tener en cuenta si el equipo que tenía enfrente optaba por atacarlo o resguardarse y contragolpear. Es claro que siempre existe un mínimo de sorpresa, de azar, es inherente al fútbol, inherente, diría yo, a toda actividad donde interactúen personas o grupos de personas. Pero esas cosas casuales no pueden justificar una seguidilla de victorias como estas; no pueden justificar que Nacional haya recibido pocos goles.

Si entramos al juego del equipo tricolor, es cierto que puede y debe mejorar. Pero siendo sincero, se puede vislumbrar cierto progreso. Ese ganar ‘con propiedad’ ha ido creciendo.

La segunda cuestión que no quiero pasar por alto es el último partido entre Miramar Misiones y Danubio. Por las palabras finales del comentarista pareciera que Danubio mereció marcar dos goles más de los que hizo y que Miramar a duras penas cosechó el empate. Y la cosa no es así, no fue así. Miramar no “aguantó” los noventa minutos. De hecho, fue quien impuso el ritmo en el primer tiempo con la pelota, jugando, asociándose y siendo, por varios momentos, superior al conjunto de la franja. Al parecer el equipo local no pudo aguantar el mismo ritmo con el que había empezado, y fue perdiendo el protagonismo. Una cosa es eso y otra demasiado distinta fue lo que se dijo. Para colmo, el empate danubiano llega por una acción de esas donde hay un cabezazo en el área y la defensa queda descolocada en la segunda jugada.

Y lo último que escuché hoy fue que hablaban de los presupuestos de los equipos que lideran o tienen más chances. Nacional, River Plate y Danubio son los candidatos, tras siete fechas, de los que ‘más saben de fútbol’ en nuestro país. Según ellos, Nacional presenta una ventaja con respecto a los otros dos y Danubio tiene más recursos que River. Es extraño que ahora se hable de esto, ya que hay otro equipo grande en el Uruguay que, teniendo recursos como Nacional, está doce puntos más abajo, con tan solo una victoria y tres empates. Entonces no logro entender qué adjetivo o qué término definen a ese equipo.

Esto ha sido todo por hoy. Hasta la próxima.

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