17 ago. 2012

Usain Bolt

Usain Bolt realizando su característica celebración tras una victoria.

Desde hace días quería escribir una nueva entrada en el blog. Había pensado temas y más temas, pero no lograba decantarme por ninguno y comenzar. Los Juegos Olímpicos de Londres dejaron un sinfín de posibilidades —con el paso de los días, iré escribiendo alguna cosa más—... Marcas superadas, récords obtenidos, tanto en tiempo como en obtención de medallas. En fin, muchas cosas para destacar.

Entre ellas, el mítico corredor jamaicano Usain Bolt. El hombre más rápido del planeta.

Sorprendió al mundo en los Juegos Olímpicos de 2008. Obtuvo medalla de oro en los 100 metros y también en la competencia de 200 metros. Bajó marcas, tanto en una prueba como en otra. Además, obtuvo más distinciones a nivel de equipo, junto a otros atletas de Jamaica.

En el Campeonato Mundial de Atletismo de Berlín, en el año 2009, estableció récord mundial en la prueba de 100 metros. Obteniendo de nuevo la medalla de oro. 9,58 segundos, esa fue la marca lograda. Y por si fuera poco, también bajó el cronómetro en los 200 metros, con un tiempo de 19,19 segundos.

En Beijing contaba con 21 años de edad, lo que podía presagiar un potencial sin techo con el cabo de algunos años más. Más maduro, con 25, llegó a Londres 2012. En las carreras que participaba, él era el centro de atención, el máximo candidato para revalidarlo todo. Hasta entonces, había ganado muchos fanáticos y algún que otro crítico.

Y volvió a superar las expectativas. Esta vez no batió su propia marca, pero rompió el tiempo que se mantenían en los Juegos Olímpicos de 100 metros. Obtuvo la medalla de oro en dicha competencia, además repetir en 200 y relevo 4x100, donde aquí sí estableció  récord mundial junto a su equipo.

Apodado Lightning Bolt o Usain Gold, y con una sorprendente altura de 1,96 metros, la realidad dice que ha obtenido seis medallas de oro. Privilegio que pocos poseen.

La pregunta que muchos se hacen: ¿seguirá vigente para Río 2016? Con predicción de 29 años, no veo el por qué no. Pero sólo el tiempo lo dirá. Hasta el momento, a disfrutar de esta "bestia" que nos ha dado el deporte contemporáneo.

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