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17 jun 2014

Un repaso del Mundial

La competencia más importante en el mundo fútbol ha comenzado. La mayoría de los seleccionados ya han disputado su primer partido, ese partido debut que tanta incertidumbre trae consigo. A pesar de ello, y aún teniendo mucho por ver, los primeros noventa minutos permiten conocer ciertas tendencias de los equipos.

Tal vez lo más sorpresivo hasta el momento sea la dura derrota de España ante la Holanda de Van Gaal, pero tampoco puedo pasar por alto la victoria de Costa Rica frente al combinado uruguayo. Con respecto a esto último, he quedado decepcionado ante la falta de respuestas de la Celeste. La ausencia de Luis Suárez sólo quita ciertas posibilidades al nivel de Uruguay pero no lo explica todo.

12 jun 2014

Ha llegado Brasil 2014

La pelota se mueve de un pie hacia otro, el tiempo parece detenerse como si lo demás fuera meramente secundario y el mundo mira hacia un único lugar. El Mundial ha llegado y es innegable, o eso, en realidad, ocurrirá en unas pocas horas, cuando Brasil y Croacia se enfrenten en el partido inaugural. Desde Sudáfrica hasta ahora han pasado cuatro años, muchas cosas, muchos partidos, ya fueran por clasificatorias o amistosos internacionales, lo cierto, al menos para mí, es que se han pasado volando.

Con esta entrada no pretendo nada claro ni específico, faltan unos veinte minutos para que sean las dos de la mañana y no ando con muchas luces que digamos. Sin embargo, no me parecía correcto no hacer una mención, por más mínima que sea, acerca de la Copa del Mundo, ese evento deportivo que a tantos nos gusta  (ver Sensaciones Mundialistas).

11 dic 2013

Sensaciones mundialistas


No debe de haber cosa más maravillosa, deportivamente hablando, que participar en un mundial de fútbol. Es una sensación única saber que tu selección estará entre los treinta y dos competidores, que tendrá la chance de jugar en el mismo torneo junto a las selecciones más grandes del mundo. Ya pasa a segundo plano a dónde se pueda llegar, qué se pueda conseguir y con quién toque, de manera particular, enfrentarse partido a partido. Ya el hecho de estar es importante porque hay muchos que quieren llegar, al igual que uno, pero que se quedan afuera.

Las eliminatorias —o las clasificatorias, como le llaman en otros sitios— suelen durar más de dos años. En ellas los países de cada confederación luchan por grabar su nombre en la próxima Copa del Mundo. Esta vez toca en Brasil, al igual que en 1950; y por ser Brasil tiene algo de especial, ya que se trata del país que más mundiales ganados tiene (un total de cinco) de lo que va de la historia. Es uno de los países más futboleros del mundo, desde siempre; país que suele estar entre los candidatos para llegar a las instancias decisivas.

El mundial se disputará el año que viene, dentro de siete meses. Pero hoy no quiero hablarles ni dar demasiados detalles de lo que será la Copa del Mundo, ni hablar de las sedes ni extenderme demasiado en los equipos; hoy quería comentar la sensación que genera el sorteo ya realizado hace unos días. Hay personas que dicen que la competencia comienza el mismo día en que se saben los grupos, en que se saben los primeros tres rivales de cada selección nacional. Y eso, creo yo, tiene algo de cierto. No es lo mismo no saber a saber los rivales y, además, los posibles cruces, haciendo conjeturas, en rondas venideras.

Sin dudas este sorteo mundialista iba a ser especial, habían cuatro equipos sudamericanos y cuatro europeos como cabezas de serie. También existía la novedad de que uno de los europeos (de los nueve restantes, sin contar los primeros cuatro del Ranking FIFA) iba a agruparse al bombo dos, en donde estaban los países africanos y los dos restantes de Sudamérica (Chile y Ecuador). Este país finalmente fue Italia, lo cual no era demasiado alentador para las cabezas de serie de nuestro continente; posiblemente Italia y Holanda eran las dos peores opciones, en el orden que uno elija.

Sin entrar en grandes detalles, quiero darles la impresión que me dieron los grupos. Hay tres que considero sumamente duros, entre ellos el que lidera Uruguay. La Celeste tendrá que abrir el Mundial frente a Costa Rica (el rival más accesible, aparentemente), Inglaterra e Italia. Un optimista podría decir “si hubiese tocado Holanda e Italia, las cosas serían peores”, y creo lo mismo. Inglaterra es un país que tiene probablemente la mejor liga del mundo, pero sus jugadores no son grandes figuras en sus equipos, suelen no ser los “determinantes”. Es más factible ver, por ejemplo, franceses (y unos cuantos) en el Arsenal que a un par de ingleses alineando como titulares. Eso dice mucho. Por ello creo yo que Uruguay tiene posibilidades reales y muchas de poder imponerse ante los ingleses y conseguir una victoria que sería más que importante pensando en la clasificación.

Italia es una selección dura. Es otro país que tiene una gran tradición futbolera y que suele estar, al margen de cómo juegue, en la definición. Parece que los italianos se preparan para los mundiales y suelen ir de menos a más, esto puede ser casualidad o no, pero es lo que generalmente ocurre. Si bien es cierto que esta nueva azzurra intenta otra propuesta futbolística, hay raíces que no cambian. Con esto último me refiero a su espíritu. Sería utópico creer que Italia dejará de lado ese alto nivel competitivo por competir (valga la redundancia) que lo ha caracterizado siempre.

Y hay otros dos grupos mundialistas en donde me gustaría detenerme. Uno de ellos es el que forman España, campeona del mundo, Holanda, subcampeona del mundo, Chile y Australia. España y Holanda no necesitan presentación, basta con ver las etiquetas antes dichas. Australia seguramente sea la cuarta selección sin verdaderas opciones como para soñar en una segunda ronda. Y Chile, bueno, la selección sudamericana, en un primer momento, podría haber lamentado su “mala suerte” por encontrarse con dos europeos verdaderamente fuertes. Pero debe ser consciente de que sus rivales también la consideran así, una selección que viene bien, creciendo y que será un competidor muy duro. Chile puede complicar y los chilenos pueden soñar.

Argentina, Brasil y Colombia, los otros tres cabezas de serie de Sudamérica, tienen grandes chances de clasificar. No voy a decir que de ojos cerrados, pero tienen la responsabilidad moral de hacerlo. Es más, me animaría a decir que Argentina y los locales deberían ser, sin mayores inconvenientes, los primeros de sus respectivos grupos. Colombia tiene material, mucho, diría yo, y es esta una oportunidad sin igual para redimirse de lo que ha sido su historia; tiene una gran selección, tiene armas como para hacer un gran Mundial. Veremos qué pasa con ellos. Y el último sudamericano que aún no he nombrado es Ecuador. Veo en ellos a una selección con serias posibilidades de avanzar. Los ecuatorianos han perdido a su máxima figura, al emblema de su selección, pero tienen argumentos como para clasificar a octavos de final.

El último grupo en el que quiero detenerme es el que encabeza Alemania. Ghana, vaya si los conocemos bien, Estados Unidos y el Portugal de CR7, junto a los mencionados alemanes, conforman, bajo mi punto de vista, el grupo más complejo del Mundial. Si bien es cierto que el rival que estaría un escalón por encima del resto es Alemania, los otros tres tienen serios y fuertes argumentos como para avanzar de ronda. Portugal tiene a Cristiano Ronaldo aunque probablemente no sea de las grandes selecciones europeas, pero no será fácil enfrentarla. Subestimar a los africanos sería un acto insensato, más con el calor que habrá y su potencia física. Ellos son durísimos y en Uruguay lo sabemos bien. Y por último tenemos a Estados Unidos: la mejor selección de la CONCACAF. Su fútbol interno ha ido en ascenso aunque aún está lejos de la elite. Tiene figuras interesantes en Europa, o las ha tenido en las últimas temporadas, y suele conformar un trabajo en equipo bastante sólido, lo que le permite competir ante grandes selecciones.

Probablemente la Copa del Mundo de la FIFA Brasil 2014 ya esté en juego y nosotros no lo veamos correctamente. Los grupos ya están definidos, aunque hayan existido dudas y controversias en torno al desarrollo del sorteo, y sólo resta que llegue el nuevo año, el mes indicado, el día de inicio y la hora señalada, para que el mundo esté atento para el inicio del evento mundialista.

Esto ha sido todo por hoy, hasta la próxima.


17 oct 2012

La idea de Chile



El enfrentamiento de Chile – Argentina tuvo lugar el día martes 17 de octubre en el estadio Nacional de la capital trasandina. En el marco de las Eliminatorias Sudamericanas, estos equipos volvieron a verse las caras en la Jornada 10, y fueron los albicelestes quienes cosecharon los tres puntos tras la victoria 1 – 2. Pero no pretendo realizar una crónica del trámite del partido, sino centrarme en la idea de Chile, el planteamiento que realizó el conjunto local.

Siendo local, el conjunto que vestía de rojo tomó la responsabilidad que le daba la localía y salió con la intención de dominar la pelota. A sabiendas del poderío ofensivo que presentaba y poseía Argentina, Chile mantuvo firme su idea: poseer la pelota, distribuirla y atacar. Y vaya si atacó. Isla —el carrilero por la banda derecha—, fue y vino, por su carril. Actuó como factor sorpresa, y en la mayoría de los casos, se encontraba libre, para posibilitar una descarga segura.

Haciéndose de la pelota, Chile controló y dominó los primeros veinte minutos de juego. Demostrando de aquella manera que la pelota es una sola, y que si ellos la controlaban, Argentina no podría hacerle daño. Aún así, el descuido podría resultar letal. Teniendo a Messi y valiéndose de la inspiración de Di María, Agüero o Higuaín, el gol puede llegar en cualquier instante. Aquello ocurrió una vez y otra vez; primero Messi y luego el delantero del Real Madrid, Gonzalo Higuaín.

Viéndose en desventaja de 0 – 2, el juego de Chile se deslució un poco. El impacto se sintió y eso influyó en el juego del local. Cuando tenía la pelota, cuando tenía las situaciones, parecía dominador; cuando se vio abajo en el marcador, pareció ligeramente dominado. No concretó y allí estuvo el pecado capital de ‘la roja’. ¿Le faltó peso ofensivo? Me parece que no. Un gran número de futbolistas se lanzaban al ataque y poblaban de buena manera el terreno argentino.

Pero cuando hacía méritos, el gol no llegó.

¿Por qué quiero destacar la idea de Chile? Siendo local, tomó el protagonismo del local, asumiendo las responsabilidades que le tocaba. A pesar de venir con ciertas dudas —tras caer en su tierra frente a la fuerte Colombia—, se vio un equipo bastante compacto y fuerte. Y no olvidemos que ante Chile estaba Argentina, la mejor selección sudamericana de estos últimos meses y líder de la zona clasificatoria. Se tomaron riesgos en defensa, es verdad, pero se fue al frente con buen juego.

A decir verdad, dudo que muchos equipos —aún siendo locales— le jueguen así a la selección de Lionel Messi. Y por ello, quiero destacar la labor de Chile. Tras el partido, tras el resultado desfavorable, sólo se ven críticas y más críticas, pero siendo sincero y objetivo, Chile hizo un gran partido. Le faltó concretar situaciones que, en otro momento, hubieran sido gol. ¿Falencias? Sí. Tras recibir goles se lo vio más vulnerable, los errores defensivos —en la mayoría de los casos quedaban mano a mano— fueron un riesgo latente, y las pelotas paradas, Argentina ganó casi siempre por arriba.

Cerca del final del partido, se logró llegar al gol. Un descuento que a la postre maquillaría el resultado, puesto que en la tabla Chile no podría sumar siquiera un punto en aquel juego. Pero ese resultado (1 – 2) se veía más cercano a la realidad que se exhibió en la cancha. Argentina cuando quiso, pudo. Chile quiso, quiso y quiso, pero no pudo, ya que falló al rematar cada jugada —o Romero, el arquero de la albiceleste, disipó los riesgos—, y desperdició jugadas bien elaboradas y claras.

Pero la idea, la idea fue buena.

10 sept 2012

Tarde de café amargo



Una dura derrota en tierras colombianas abrió la séptima fecha de las Eliminatorias Sudamericanas. Uruguay perdió categóricamente 4 a 0 frente al combinado local. Las altas temperaturas y la intensa humedad de Barranquilla fueron factores determinantes a la hora de soñar una posible remontada.

Antes del encuentro uno podía tener la expectativa de pellizcar algún punto. No era mal resultado un empate; incluso, se podía soñar con una victoria, tal vez demasiado ajustada, pero victoria al fin. Pero la realidad fue otra. Si bien se podía prever, aunque no desear, una derrota, creo que no estaba en mente de ningún uruguayo tamaña diferencia.

Una situación a veces cambia por completo un partido, más aún si dicha situación es un gol. En este caso, Uruguay cometió una desatención defensiva, dejando sin marca a un par de colombianos, entre ellos Falcao, ¿lo conoces? El 'tigre' no perdonó. Con ello, a los dos minutos de juego, la Celeste ya estaba abajo en el marcador. Todo lo planeado con anterioridad se vio alterado con la desventaja en el marcador.

Si luchar contra el calor, correr y aguantar, marcar y cubrir espacios, era difícil, durante noventa minutos para alcanzar un empate; ir prácticamente de arranque perdiendo, suponía un golpe anímico bastante fuerte. Sabiendo que en la tabla de puntuaciones, perder por uno o por dos, es prácticamente lo mismo —tendrás los mismos puntos—; buscar el empate ocasionará un desgaste mayor.

El primer tiempo se fue con la victoria parcial de Colombia por la mínima. El trámite había sido volcado a favor de los locales, quienes, con el tanto desde el vestuario, supieron controlar con claridad la pelota y la distribuyeron sin apuros. Si bien Uruguay tuvo alguna que otra ocasión —tiros desviados que no generaron mayor riesgo—, no fue lo suficientemente certero como para hacer daño.

Los quince minutos del entretiempo suponían un alivio para los Celestes. Varios jugadores —entre ellos, Diego Pérez— se encontraban sensiblemente fatigados. El alivio del descanso hizo bien, y también sirvió para intentar ordenar al equipo en víspera al segundo período. Pero, una vez más, todo lo planeado pareció derrumbarse... De nuevo, dos minutos de juego, gol de Colombia.

Tras el segundo tanto —obra de Teófilo Gutiérrez—, cuatro minutos más tarde, llegó el tercero que para ese momento era lapidario. Desde ese momento, Uruguay sabía que sería imposible sacar siquiera un punto. Aún así, continuaron corriendo y con combinaciones verticales, llegaron con cierto riesgo, pero de manera aislada. Pero la sensación de que Colombia cuando quería lastimaba, quedó más que clara con el cuarto tanto, cercano al cierre del partido.

Por ello, cierro diciendo que Colombia fue un justo vencedor. Que Uruguay no pierde por el calor, por supuesto, pero el trámite del partido se hizo cuesta arriba y, obviamente, el calor terminó siendo un aliado de los cafeteros Aún así, hay que saber dimensionar el resultado del partido, y si habían puntos de los que se podía prescindir, eran estos. Pero la ilusión siempre está.

Ya no hay que lamentarse por la derrota ni por el resultado abultado. Ahora hay que mirar para adelante, y lo que se viene es Ecuador y en el Centenario. Pensando en las fechas de octubre, ambas de visita —Argentina y Bolivia—, hay que sacar sí o sí una victoria ante los ecuatorianos. Es más que necesario lograr la mayor cantidad de puntos como local y pellizcar alguno en las visitas.

11 jun 2012

Tres puntos y mucho sufrimiento

Uruguay se impuso ante Perú en un partido muy duro


Paolo Guerrero y Sebastián Coates disputando un balón dividido.


MONTEVIDEO. Domingo 10 de Junio. La selección uruguaya se enfrentaba a su par peruana en el Estadio Centenario —que se encontraba repleto— por el marco de la sexta fecha de las Eliminatorias Sudamericanas rumbo al campeonato mundial a disputarse en Brasil en 2014. El resultado final del partido 4 - 2 no refleja en absoluto el cambiante trámite que tuvo lugar durante los 90 minutos. De dicho trámite intentaré hablar y dar mis impresiones que —obviamente— pueden compartir o no.

Una vez que los veintidós jugadores internacionales estaban alineados y formados, junto además a la terna arbitral brasileña, comenzaron a resonar los himnos nacionales. Primero el de Perú, luego el de Uruguay. Las banderas gigantes volvieron a desplegarse en cada una de las cabeceras tras los arcos; se les sumó, además, pequeñas banderas con forma del pabellón nacional en muchas personas que presenciaron desde cada asiento o platea.

En los primeros minutos del juego los planteos eran los esperados; Uruguay, imponiendo la localía, salió con decisión a buscar el primer tanto. Perú, en cambio, a intentar despejar toda amenaza que acechara contra su arco. Se pudo ver allí una incidencia un tanto discutida, donde un peruano, cerca de su arquero, desvía el balón con una mano —lo que significaba, si el árbitro lo hubiera visto, expulsión de dicho jugador y penal para el local— pero la jugada continuó como si nada extraño hubiese pasado.

Luego de alguna llegada por parte de ambos equipos, tuvo lugar un tiro de esquina en favor a Uruguay. El ejecutante —el que generalmente remata cada balón detenido— fue Diego Forlán, que puso la pelota en la cabeza de Sebastián Coates, que conectó un fuerte cabezazo que, a la postre, terminó dentro del arco. Ese fue el 1 - 0, aún se discute si lo hizo Luis Suárez o si la floja respuesta del arquero incaico contribuyó para que fuera gol. Lo concreto es que la CONMEBOL da a Suárez como el autor del gol, aunque éste ya advirtió que en ningún momento llega a rozar la pelota.

Al minuto 39 del primer tiempo, llegaba una vez más Uruguay, con una combinación de Maximiliano Pereira y Luis Suárez. El delantero del Liverpool llegó a pisar el área para disparar fuerte, y fue el "Mono" el encargado de capturar el rebote y mandarlo dentro del arco peruano. Así llegaba el 2 - 0. Hasta ese momento, se podría decir que el partido le era muy favorable a Uruguay, Perú, más allá de alguna llegada inquietante que obligó la respuesta de Muslera, parecía carecer de profundidad.

Sobre el final del primer tiempo, en una jugada donde Uruguay queda mal parado en cuanto a la marca, un centro desde la izquierda lanzado por un peruano terminó desencadenando en que Diego Godín, central celeste, empujara la pelota y lo hiciera entrar a su propio arco; como resultado, se propiciaba un nuevo auto-gol y las cosas quedaban 2 - 1. Lo que le daba vida a Perú para los segundos cuarenta y cinco minutos del encuentro.

Así fue. El 2 - 2 tuvo lugar tras una nueva desinteligencia del fondo uruguayo. De un lateral, Paolo Guerrero se las ingenió para controlar la pelota, al bajarla, y enviarla contra la red, batiendo al mismo tiempo al guardameta Fernando Muslera. A partir de allí, se hizo un juego mucho más abierto, donde ambos intentaban llegar a anotar el tercer tanto, y, de cierto modo, se picó un poco, ya que las piernas fuertes se hicieron moneda corriente en el transcurso de dichos minutos.

Con el marcador igualado, Uruguay tuvo a su favor un remate de penal que Diego Forlán ejecutó fuertemente contra un palo; el control del arquero peruano fue fantástico, y desvió la pelota lanzada por el "10" charrúa hacia el córner. A destacar, dos atajadas más del arquero, un remate en el borde del área chica de Suárez que controló a puro reflejos y un nuevo cabezazo de Coates —situación que desencadenó el tercer tanto celeste— donde también se lució.

El 3 - 2 lo puso Cristian Rodríguez, que no hacía mucho había ingresado al juego. Junto a él, había entrado también Gastón Ramírez; en ambos caso, se vio a los jugadores enchufados, sabiendo cuál era su propósito en los minutos que tenían para hacer lo suyo. A pesar de volver a ponerse en ventaja, Uruguay no tenía en absoluto los puntos asegurados, aquellos minutos Perú intentó llegar de nuevo al empate. Y de hecho, el 4 - 2 llegó en tiempo de reposición, en un contra-ataque donde los celestes quedaron en ventaja numérica y cristalizaron la ocasión; Sebastián Eguren fue el autor de aquel tanto.

Tres puntos obligados, tres puntos que el equipo celeste necesitaba, tres valiosos puntos que se habían conseguido. Costaron, se sufrió, pero se lograron ganar. Uruguay, de esta manera, quedaría secundando a Chile en la tabla de posiciones bajo un punto y con un juego menos.

7 jun 2012

Tropiezo celeste

Un empate con sabor a Vinotinto


Diego Lugano y Miku Fedor luchando un balón dividido.

MONTEVIDEO. El sábado 2 de junio a las 15:00 hs (horario local) tenía lugar la cita que enfrentaba a Uruguay y Venezuela en el mítico Estadio Centenario, monumento del fútbol mundial. La celeste, con todo el escenario repleto y vítores a su favor, saltó al terreno de juego con un notorio favoritismo. El 1 - 1 que llegó a poco del final, por parte de la selección visitante, pareció revivir algunos fantasmas del pasado.

Uruguay entró a la cancha con el once inicial recitado de memoria; las enorme banderas que se desplegaron en las cabeceras con el primer paso de los futbolistas en el verde césped embellecieron el espectáculo. El viento pareció complicar el tributo de los hinchas, pero lograron ingeniárselas para lucir cada centímetro de tela. "Dueño de América" recitaba una de ellas. La otra, en cambio, se trataba de la bandera nacional.

Tras el pitazo del árbitro, la pelota se puso a rodar. Los primeros minutos transcurrieron despacio, con muchas imperfecciones e incertidumbre, poco acierto y precisión. Uruguay parecía querer llevar la iniciativa, pero se encontraba frente a un planteo bien parado que repelía cualquier situación de riesgo o que insinuara algún peligro.

En lo que pareció ser una jugada sin peligro, donde Álvaro "Palito" Pereira tomó el balón pegado a la banda izquierda, llegó la primer emoción; tras pase bombeado del volante al punto penal, apareció Diego Forlán más rápido que nadie para madrugar a la pareja de centrales de Venezuela y decretar el 1 - 0 con un remate al segundo palo bien dirigido. De esta manera, el conjunto local se iría en ventaja al descanso.

En el segundo tiempo se hizo un partido sumamente extraño; fue Venezuela quien sorprendió, con un gran trato de pelota y queriendo llevar la iniciativa de la posesión. Pero se podría decir que le faltó profundidad al combinado visitante; una clara llegada fue el primer cabezazo de Rondón, que Muslera vio pasar junto a su palo, apenas desviado. La segunda ocasión del mismo jugador, terminó en el 1 - 1.

El gol venezolano cayó como un balde de agua fría en todo el Estadio Centenario; las miradas atónitas de los hinchas, el desconcierto general... era evidente. No por subestimar al rival, no por creerse invencibles, sino que parecía un juego relativamente controlado. Y ya iban 85 minutos transcurridos, quedaba muy poco para que la victoria fuera celeste.

Y no se dio. Uruguay cede sus primeros dos puntos como local en estas Eliminatorias, y si bien tiene la oportunidad una vez más de local frente a Perú para regresar a la vanguardia de la tabla, desperdició la chance de sumar seis puntos como anfitrión y despegarse aún más en la zona clasificatoria.

2 jun 2012

Emoción sudamericana

Fin de semana a pura emoción.


Luis Suárez y Diego Forlán, delanteros celestes, celebrando un gol.


Las expectativas para el día sábado 2 y domingo 3 de junio parecen desbordarse. Tras un largo lapso de espera, las grandes estrellas del fútbol sudamericano vuelven a sus respectivos países para entrenar algunas horas y seguir cumpliendo el calendario dictado por las Eliminatorias. Por el momento, dada la ausencia de Brasil, las nueve restantes naciones han demostrado un nivel relativamente parejo; Argentina, Uruguay y Venezuela escapan en punta con 7 unidades.

Justamente Uruguay y Venezuela se verán las caras, abriendo la quinta fecha de la clasificación rumbo al Mundial de tierras brasileñas del 2014. La ventaja que presenta el conjunto charrúa, ante la vinotinto y los argentinos, es que ya ha tenido fecha libre y, en números, presenta igual cantidad de puntos con un juego menos.

El marco previsto para el Estadio Centenario es más que alentador; todas las entradas que se han puesto a la venta ya han sido adquiridas en su totalidad con varios días de antelación. Además, se espera que en ambas tribunas cabeceras —detrás de los arcos— se desplieguen, cuando el combinado celeste entre a la cancha, dos banderas gigantes; sin dudas, el aliento se hará sentir de gran manera por los locales, que quieren despegar en la tabla y aprovechar su localía.

Mientras tanto, Bolivia se medirá en la altura de La Paz ante un conjunto trasandino que presentará en su once inicial varios jugadores de la Universidad de Chile —equipo sensación de su país y también a nivel sudamericano—, y la baja de Medel. El equipo de camiseta verde marcha último en estas clasificaciones, así que si no quiere ir despidiéndose de los lugares de privilegio deberá hacerse fuerte en sus tierras o tendrá todo demasiado complicado.

Para cerrar con la jornada del sábado, veremos Argentina y Ecuador. Los argentinos son otro conjunto co-líder de las Eliminatorias y, jugando en su cancha, tendrán la obligación de salir a proponer desde el primer minuto para llevarse los tres puntos. Ecuador en cambio, con una gran nómina de futbolistas en equipos de México, intentará lo suyo; a resaltar del equipo ecuatoriano, la presencia de su estrella, Antonio Valencia, futbolista del Manchester United inglés.

Perú se enfrenta a Colombia el domingo y Paraguay quedará libre en esta jornada. El conjunto incaico, de la mano del Director Técnico uruguayo Markarián, intentará hacer un buen papel aunque tendrá un sinfín de bajas; algunas que me veo obligado a resaltar: Claudio Pizarro, Jefferson Farfán y Juan Manuel Vargas, entre muchos otros.

En fin, el sábado y domingo serán lindos días para ver apasionantes partidos de nuestros máximos exponentes a nivel sudamericano. Sin duda alguna, no faltará la emoción, ni tampoco las sorpresas. Esto es fútbol, amigos, y  mucho más cuando todo se ha hecho más parejo para todos los equipos; cada punto perdido o logrado será vital a la hora de la definición final.

Simplemente, a disfrutar de buen fútbol.