Está a punto de empezar el partido más importante de todos: la final. El torneo de fútbol que el mundo entero quiere ganar llegará hoy a su culminación. ¿Cuál será el escenario que albergará dicho evento? La respuesta es simple: Southern Roses. Tal vez a pocas personas les suene ese nombre, que puede llegar a resultar un tanto extraño, pero dejen que les cuente un poco más. La denominación del torneo es “Escritores Sin Nombre”, y no, no es un juego de palabras.
. . .
Quería escribir esta entrada de un modo diferente. Admito que mi inspiración en estos momentos anda demasiado baja y sólo logré crear un párrafo intentando volar en el más allá.
Escritores Sin Nombre es un proyecto, si es que puede denominarse así, de cuatro personas que un día decidieron aunar fuerzas para darse un empujón unos a otros y así impulsarse un poco más. Evidentemente, el compañerismo, la ayuda y el trabajo en equipo, desde los aportes individuales, se consideran valores intrínsecos de este proceso que acaba de empezar. Esas cuatro personas se conocen, tal vez no de la manera tradicional, y en realidad se encontraron casi de casualidad con esta idea. La idea nació en una madrugada sudamericana, hace un par de días, en un sitio llamado Twitter, siendo precedida por una charla informal de estos individuos.