14 feb. 2018

De lo casual a lo buscado


Muchas veces que escuchamos hablar a un periodista deportivo sobre un partido de fútbol ya finalizado, parte desde el resultado para realizar su análisis. El problema de esto es que, al hacerlo, está pasando por alto el verdadero transcurso de un partido o, peor, utilizando situaciones que han sido casuales como la receta del éxito. ¿Cuál es el problema de fondo de esta situación? Que el mismo periodista deportivo que utiliza un argumento para fortalecer su postura y valorar un proceso como exitoso, termina utilizando dicho argumento para valorar otro proceso como fracaso.

Por eso es que hay que mirar un poco más el juego y las intenciones de los equipos para desenvolverse en un partido, y no resumirlo todo a una acción que pudo haber sido no planeada u obra del azar, por un rebote, por una distracción, por una falla, etc. No podemos cambiar de opinión abiertamente sólo porque la pelota pegó en el palo y fue hacia afuera y la acción no termina en gol. Esta claro que una situación de esta naturaleza sí influye y sí incide en el trámite posterior del partido, sobre todo si termina en gol, pero no podemos olvidar el "antes".

Hecha esta breve aclaración, quiero hablarles un poco sobre lo que fue el partido de UEFA Champions League del día de hoy que, a mi juicio, era el más atractivo de observar: Juventus (Italia) vs Tottenham Hotspurs (Inglaterra). Los italianos eran los locales y contaban con un plantel bastante experimentado para la competición, habiendo disputado, de hecho, la final de la edición previa del máximo certamen europeo a nivel de clubes. Eso los obligaba, de alguna manera, a llevar el peso del partido y demostrar su superioridad, que también podría verse en nombres particulares de sus futbolistas. Sea como sea, a los dos minutos de empezado el partido, se encontraron ganando 1-0, con una buena definición de Gonzalo Higuaín. Minutos más tarde, un penal que favorecía al equipo negro y blanco, terminaría siendo el segundo tanto del delantero argentino.

Mucha ventaja para el poco tiempo de juego, es cierto, pero Tottenham no daba muestras de encontrarse en el partido. ¿Era justa la diferencia? Es difícil saberlo, iban pocos minutos de juego y el partido aún tenía 80 minutos más para desarrollarse. Y acá de alguna manera, empieza a ocurrir lo mencionado en los primeros párrafos. Podía hablarse de gran partido de Juventus, dos acciones que habían terminado en goles, y la superioridad de los italianos frente a los ingleses.

Pero Juventus hizo lo peor que podía hacer: retroceder en el campo y ceder la pelota. ¿Por qué? Porque a día de hoy no cuenta con grandes futbolistas hechos para correr y cubrir espacios. Pero si así contara con ellos, ¿era lo más razonable? No a mi entender, al menos. Porque en frente tenía a un equipo que estaba golpeado y con un resultado adverso de dos goles que lo que necesitaba era reencontrarse con su juego. Y su juego no es más que manejar la pelota y lanzarse al ataque con paciencia. Al cederle la pelota a Tottenham, Juventus no hizo más que darle las armas necesarias a su rival para que fuera entrando en calor y ganando confianza.

Después podemos hablar de situaciones que son causadas, como un cabezazo de Harry Kane, o una acción aislada que termina en un potencial tercer gol de Juventus en pies de Higuaín. Más aún, en otra situación desde el punto de penal que terminó malogrando el propio argentino, al que se le negó el hattrick. Pero estas últimas dos situaciones, si bien clarísimas, no fueron más que aisladas. Desde el minuto veinte del primer tiempo, los Spurs dominaron en el desarrollo y terminaron marcando ese dominio en la red del conjunto italiano.

La importancia de los entrenadores y su propuesta

Más allá de que el partido continuó y, efectivamente, Tottenham llegó a la igualdad mediante un tiro libre de Eriksen, quería cerrar el post mencionando la influencia que terminan teniendo los entrenadores en el partido. Es cierto que quienes juegan son los jugadores, pero en un deporte colectivo, y vaya si el fútbol lo es, las ideas que el entrenador transmite influyen notoriamente en la postura y actitud que tienen los jugadores dentro del campo. Juventus tras un 2-0 se tiró atrás, cedió espacio e intentó aguantar un partido que, de haber intentado adelantarse, seguramente no habría dado mucho lugar a que su rival se recuperara.

Por el otro lado, el entrenador argentino del conjunto inglés, con su marcado fútbol ofensivo y bastante complejo, fue abriendo los espacios, induciéndolos. No es que Juventus haya marcado mal, es que Tottenham sabe atacar bien, abriendo siempre el campo con dos futbolistas pegados a la línea de cal, ya sean los extremos o los laterales sumamente adelantados. Eso va generando los espacios por dentro, sumándole que además, el equipo inglés tiene buenos intérpretes para el fútbol interior y que saben cuándo habilitar a sus compañeros de las bandas. Pero esto se explica no por un partido, sino por la idea del equipo en sí, que viene de años. Juventus, al estar en ventaja, le dio todo un escenario a Tottenham para que éste pueda explotar todas sus virtudes, allí pecaron los italianos y la idea de su entrenador.

Mientras Juventus pretendió aferrarse a algo que puede entenderse como casual, Tottenham fue más inteligente y aprovechó lo que la propia Juventus le dió, el terreno y la pelota a su merced, y pudo redimirse apoyándose en su juego, en lo que siempre busca: el arco de enfrente.

. . .

La imagen fue extraída de: skysports.

Esta entrada también fue publicada en: steemit.

No hay comentarios:

Publicar un comentario