28 nov 2013

Se viene el Mundial de Clubes 2013



El 11 de diciembre del presente año comenzará a disputarse la competición más importante del mundo a nivel de clubes, la que reúne a los grandes campeones de los diferentes continentes: la Copa Mundial de Clubes de la FIFA 2013. La novedad más llamativa de esta edición es el cambio del país organizador, ya que Marruecos será el encargado.

Marruecos tendrá su propio representante por ser la tierra organizadora; Raja Club Athletic es el último campeón de aquel país y por eso se ha ganado ese derecho. Es comúnmente conocido como Raja Casablanca.

Por el continente africano aparece el equipo egipcio que últimamente monopoliza ese sitio privilegiado: Al Ahly. Ha ganado durante su extensa historia de 106 años ocho veces la Liga de Campeones de África, además de ser el vigente bicampeón de la competición. Fue considerado por la Confederación Africana de Fútbol como el “club africano del siglo”, distinción que se ganó por ser el más laureado de su continente durante el Siglo XX.

Dirigiéndonos al norte nos encontramos con el viejo continente. Por parte de Europa el participante será Bayern Múnich. El equipo de Baviera será el primer alemán en disputar el Mundial de Clubes, a pesar de tener en sus vitrinas dos Copas Intercontinentales (1976 y 2001). De la manera en que ganó la pasada UEFA Champions League, y de la manera en que está disputando la actual, Bayern Múnich es sin dudas el máximo candidato para llegar a la final y ganarla.

El campeón de la última Copa Libertadores de América, Atlético Mineiro, será el representante de CONMEBOL. El equipo oriundo de Belo Horizonte está disputando por primera vez un torneo a nivel mundial en sus 105 años de existencia. En 1950 realizó una gira por Europa, yendo incluso a la ciudad de Múnich, donde se enfrentó al TSV 1860 München (venció 4 a 3), vecino y rival del Bayern Múnich. Es el otro candidato “fuerte” que tiene la competencia, el otro equipo que tiene grandes chances de encontrarse en la final.

Un equipo de México será el que representará a la CONCACAF. El Club de Fútbol Monterrey, conocidos como los rayados, ya tiene una importante experiencia disputando la competencia. Monterrey ha ganado las últimas tres ediciones de la Champions League de Centro y Norteamérica, eso explica su pronunciada y reiterada participación en el Mundial de Clubes. Su mejor participación es la del año pasado, siendo tercero tras vencer a Al Ahly.

Por el continente asiático estará Guangzhou Evergrande. Se trata de un equipo de China que en los últimos años ha invertido fuertemente para tener un nivel decente y conquistar Asia. Tras una serie de frustraciones en los años recientes, el conjunto chino logró consagrarse como campeón de la Liga de Campeones de Asia. Es posible que su participación no pase desapercibida en el Mundial de Clubes, ya que la competencia para llegar a él ante rivales japoneses y surcoreanos, entre otros, es sumamente alta.

El séptimo y último equipo de la edición 2013 del Mundial de Clubes viene desde Oceanía, más precisamente desde Nueva Zelanda. Su nombre es Auckland City y ésta es su quinta participación. Es el vigente tricampeón de su continente. Recordemos que desde que Australia compite en el continente asiático, el fútbol neozelandés es el abanderado de Oceanía. Las continuas participaciones de Auckland City abalan esto último, aunque incluso ante australianos ya había llegado a la competición de nivel mundial.

La final está fijada para el 21 de diciembre y se disputará en el estadio Marrakech. Es muy probable que Bayern Múnich llegue a esta última instancia y se consagre campeón, es el más fuerte de los siete, al menos a priori. Los otros equipos, como Atlético Mineiro y Monterrey (podríamos incluir al conjunto asiático o africano), tendrán la oportunidad de medirse ante, probablemente, el equipo más poderoso del mundo.


23 nov 2013

La frase: el Aprendizaje

Les voy a contar una pequeña historia que da vida a esta entrada, de esas que ocurren de casualidad. Hace unos meses, no recuerdo con exactitud cuántos, pero sé que más de uno o tal vez dos, estuve discutiendo conmigo mismo las carreras universitarias que me llamaban la atención y por qué elegí la que elegí y no esas otras —que tampoco eran muchas— que parecían interesantes.

Entre esas otras que no elegí se encontraba Arquitectura. Siendo sensato, creo que no es como para mí porque evidentemente se necesita cierta habilidad para dibujar, cosa que me gustaría aprender pero en realidad no sé, soy bastante malo; también he visto que suelen hacer muchas maquetas, y tampoco se me daría demasiado esto. Tal vez lo que me resulte más llamativo sea los trabajos por computadora, utilizando los programas que hacen diseños, maquetas en 3D, etc.

Sin profundizar más en lo anterior, les cuento que ingresé a la página oficial de la Facultad de Arquitectura y anduve investigando las carreras, los distintos planes de estudio, los ciclos, las asignaturas, etc. No sabría explicarles cómo, ya que no recuerdo adonde fui exactamente, pero en un archivo que descargué, prezi para ser más preciso, encontré una frase que llamó mi atención y me gustó bastante. En base a esa frase, acerca del aprendizaje, hice una pequeña imagen.


El autor de la frase es Herbert Alexander Simon, economista, politólogo y teórico de las ciencias sociales. Nació en Milwaukee, Estados Unidos, el 15 de junio de 1916. En 1978 ganó el Premio Nobel de Economía por ser «uno de los investigadores más importantes en el terreno interdisciplinario» y «porque su trabajo ha contribuido a racionalizar el proceso de toma de decisiones». Fallece el 9 de febrero de 2001. Admito que el perfil de este norteamericano, al haber leído un poco acerca de él, me agrada.

Volviendo a la frase en sí, me parece útil recordarla de vez en cuando, sobre todo cuando nos encontramos atareados, abrumados, o no sabemos por dónde empezar para estudiar o cómo encarar la cuestión. El hacer es necesario y el pensar, bajo mi punto de vista, es lo fundamental. Combinando ambas cosas llegamos a lo buscado: el aprendizaje.

18 nov 2013

¡Cómo les duele!


No está bueno generalizar, y no es mi idea hacerlo, hoy y aquí, pero no caben dudas de que a unos cuantos les duele. Les duele ver que Nacional a nivel institución se haya estabilizado del presunto caos del cual ellos hacían un mayor eco; les duele ver a Nacional sólido en la tabla de posiciones, en el juego partido a partido, donde le buscan hasta la quinta pata al gato para concluir en sus “profundos” análisis que el tricolor comete errores, que sus futbolistas están mal, o que el rival jugó mal y por ello los trámites se dan como se dan. Para colmo en la otra esquina están bastante jodidos.

Y ahora, a una semana del partido más importante del fútbol uruguayo, intentan hacer una especie de campaña que confunde a distraídos. Intentan desprestigiar al entrenador Arruabarrena, quien, sin temor a equivocarme, en el acierto o en el error en cuanto a una decisión (por ejemplo, un cambio durante un partido), toma decisiones coherentes y, si algo no le gusta y salen las cosas mal, es el primero en reconocerlo públicamente y no hacer un teatro para las masas.

Les duele también eso. El perfil de Arruabarrena. Desde que llegó a Nacional, el entrenador argentino, al menos bajo mi punto de vista, se ha comportado diez puntos. Se ha manejado así. Incluso en las controvertidas decisiones (sobre todo, y una vez más aquí aparece la prensa, para alimentar esas presuntas controversias), el Vasco fue de frente, fue sensato y lo que dijo, lo hizo. No le tembló el pulso para decirle a Alejandro Lembo que ya no podía jugar más (o que no podía seguir en Nacional), tampoco con Abreu o Medina, a quien les dejó más que en claro que antes de ellos habría otros compañeros del plantel que serían tomados en cuenta como prioridad. Esto último fue más tela para los periodistas.

Recuerdo cómo salieron a decir “los dirigentes se lavan las manos, traen a Arruabarrena para que haga LIMPIEZA en el plantel de Nacional, y si pierde unos partidos, lo echan y listo”. Pero como siempre ocurre cuando NO ocurre lo que ellos creen, son los propios periodistas los que se lavan las manos: “no, jamás dije eso.” Para lástima de ellos, o mejor dicho, para suerte nuestra, siempre hay grabaciones que desenmascaran a los hipócritas.

¿Y por qué esta entrada? Porque como en el último partido, en donde Nacional gana con tres goles de Iván Alonso y uno de Alexander Medina, el Vasco recurre al ‘Cacique’ por primera vez en el Apertura, los tejidos de la prensa comienzan a nacer. “Quinta o sexta opción”, había dicho el entrenador. Y así fue. Iván Alonso es inamovible, pero Nacional utiliza dos delanteros; Porta estaba lesionado, Cavallini tuvo su oportunidad desde el vamos y no pudo repetir lo hecho cuando entraba desde el banco; Juan Cruz Mascia, el último en tener la oportunidad de ser titular, no llenó del todo el ojo (aunque, al menos para mí, hizo las cosas bastante bien); y el Morro García, que en sus últimos minutos se lo veía lejos de su nivel óptimo. Todas esas circunstancias ameritaban el regreso de Medina. Tal vez pocos o nadie lo esperaba, pero visto lo sucedido, al margen del gol, fue un acierto del DT darle esa oportunidad.

Por los minutos que jugó en Melo, noté que Alexander Medina se quedó en Nacional para lucharla, a pesar de no ser de las primeras alternativas, y sumar al equipo. No sé si todos lo verán así, pero me dio satisfacción. Además, dentro de lo que cabe, lo vi bastante bien con la pelota. Evidentemente el confiaba en que alguna oportunidad iba a tener. La tuvo y la aprovechó.

Y Arruabarrena volvió, una vez más, a callar varias bocas, o provocar que de esas bocas salieran nuevas excusas para seguir ensuciando la cancha. Les duele que diga que Nacional jugó mal cuando jugó mal, y que debe mejorar aunque gane; les duele porque en la vereda de enfrente hay un tipo que lo único que hace es vender cosas que no hay (y además algunos hinchas ingenuos han de comprar, pobres ellos). Les duele, y de manera doble, porque el equipo que iba a pelear un torneo internacional con chances de ganarlo, para los periodistas así se había armado, está realizando una penosa campaña a nivel local habiendo quedado fuera en primera ronda. Y sí, la alerta naranja es peligrosa, aquí en Uruguay como en Chile y Sud América. Lo siento, debía decirlo.

¿Y qué más? Eso: ¡cómo les duele!

10 nov 2013

La historia del Seattle Sounders


En el año 2009 llegó a la MLS, liga estadounidense de fútbol, un nuevo equipo de expansión: Seattle Sounders FC. Este equipo cuenta con varias particularidades; entre ellas destaca una hinchada bastante enérgica que lo acompaña siempre cuando disputa los encuentros en su estadio. Esta fuerte fidelidad no se construyó en los cinco años desde que los Sounders llegaron a la principal liga de su país, y para entenderla es necesario conocer los verdaderos orígenes de este equipo de la ciudad de Seattle.


Inicio en la NASL

El “primer” Seattle Sounders fue fundado el 23 de enero de 1974. Se trató de un equipo profesional de la North American Soccer League (NASL) oriundo de la portuaria Seattle en el estado de Washington. Las actuaciones más destacables fueron las dos llegadas al Soccer Bowl (similar a la actual final de la Copa de la MLS), en donde enfrentó al New York Cosmos en ambas ocasiones y fue derrotado; los resultados fueron: 2 a 1 en 1977 y 1 a 0 en 1982.

Un año más tarde de su segunda Soccer Bowl disputada, Seattle Sounders se disuelve. Esto ocurre a pesar de las multitudes impresionantes que lo acompañaban y a los sólidos resultados logrados en las últimas temporadas; el estado crítico de la liga, que había entrado en decadencia, fue crucial para el quiebre.

(*) La NASL fue disuelta en 1985, siendo en el año 1984 su última temporada.


El regreso de 1994

El equipo de la ciudad esmeralda volvía a la acción en el año 1994, siendo un nuevo club pero manteniendo de cierta manera la esencia de su antepasado (mismo nombre, por ejemplo). Esta vez era en la American Professional Soccer League donde competía. Vale destacar que desde 1997 cambió una vez más de liga (pasó a la USL First Division) pero manteniéndose en activo y sin interrupciones.

Este segundo pasaje de quince años fue sumamente más exitoso que el anterior. Logró disputar varias veces las etapas finales y se consagró cuatro veces como campeón de los playoffs (1995, 1996, 2005 y 2007). Además tiene en su haber una final perdida en el año 2004. Su última temporada en la USL fue en el año 2009, donde terminó eliminado en cuartos de final.

Seattle Sounders mantuvo una importante rivalidad con dos equipos de la liga: Portland Timbers (equipo ubicado al sur) y Vancouver Whitecaps (al norte, en Canadá). Los tres equipos disputan anualmente desde 2004 la Cascadia Cup —nace como iniciativa de los seguidores—, habiendo sido conquistada por los Sounders en 2006 y 2007. La particularidad extra de estos tres equipos es que actualmente se encuentran todos en la Major League Soccer; la rivalidad persiste.


Equipo expansión de la MLS

Desde la temporada 2007 se sabía que Seattle Sounders se uniría a la máxima competición del fútbol de Estados Unidos. Había sido galardonado como franquicia expansión: sería el decimoquinto equipo de la liga. Y lo más curioso es que el nombre podía haber cambiado (al ser una “nueva franquicia”, podía tener uno diferente al anterior); fueron los fanáticos quienes votaron por el nombre de Seattle Sounders FC, permitiendo así la continuidad de «su» equipo.

Evidentemente los fanáticos del Sounders son de los más destacados de la MLS. Gracias a ellos, el equipo se convirtió en el de más asistencia durante una temporada en los trece años que lleva la nueva liga.

Dentro de lo estrictamente deportivo, Seattle Sounders puede alardear de haber estado en Playoffs desde su primera temporada (desde 2009 que no se pierde un Playoffs, ya van cinco temporadas consecutivas). Lo cierto es que aún no ha llegado a conquistar la Copa de la MLS. Su mejor actuación en playoffs fue disputar la final de la Conferencia Oeste, cayendo ante Los Angeles Galaxy. Aunque sí ha ganado en tres ocasiones la US Open Cup (2009, 2010 y 2011).

En el plano internacional, ha disputado la Champions League de la CONCACAF en la temporada 2010/11, 2011/12 y 2012/2013 (las tres veces clasificó tras haber ganado la US Open Cup). En su última participación llegó a la ronda de semifinales, donde fue derrotado por el Santos Laguna de México.


Ahora podría entenderse un poco más por qué existe ese grado de fidelidad entre los seguidores y el Seattle Sounders. De por qué el equipo vestido de verde de la ciudad esmeralda suele llenar su estadio cuando juega de local, o por qué hay tanta rivalidad y son apasionantes los partidos frente al Portland Timbers. El equipo no nació realmente en 2009, sino hace ya casi cuarenta años atrás, en 1974.


9 nov 2013

Primo Levi, el niño y su relato


En Sobre el olvidado SIGLO XX, Tony Judt le dedica uno de sus capítulos al italiano Primo Levi. Este italiano nacido en Turín en el año 1919, es de origen judío y, por consiguiente, terminó siendo prisionero en un campo de concentración de los nazis. Para su suerte logró sobrevivir al Holocausto y se convirtió en el autor de memorias, relatos, poemas y novelas, muchas de ellas a modo desahogo para contar la experiencia que marcó su vida. Judt titula su capítulo como «Las verdades elementales de Primo Levi», destacando la manera concreta —sin dar rodeos ni florecer las cosas— que tenía el italiano de decir las cosas.

Tony Judt habla muy exhaustivamente acerca de este personaje, pero no es la idea de esta entrada hacer algo similar. Por el contrario, aquí pretendo sólo a modo de presentación, contarles algunos datos y, además, citar uno de sus poemas —que aparece en Sobre el olvidado SIGLO XX, antes mencionado— y también un relato que me parece bastante enriquecedor, que también aparece en la obra de Judt.

Antes de continuar, les cuento que Primo Levi, a pesar de las restricciones de la época por su origen judío, logró estudiar en la Universidad de Turín y graduarse como químico. Además consiguió trabajo en varias instituciones que, nuevamente, a pesar de su “raza”, estaban dispuestos a darle un lugar.

El poema que quiero compartirles se llama “El superviviente” (febrero de 1984), en italiano «Il superstite», donde puede verse de manera explícita su sentimiento de culpa por haber sobrevivido al Holocausto y no otras personas, que terminaron muriendo.
Retrocede, déjame solo, pueblo sumergido,
vete. No he desposeído a nadie,
no he usurpado el pan de nadie.
Nadie murió en mi lugar. Nadie.
Vuelve a tu bruma.
No es mi culpa si vivo y respiro,
como, bebo, duermo y me cubro con ropas.

Dice Tony Judt, citándolo textualmente del capítulo antes mencionado: “La culpa del superviviente —por sobrevivir, por no ser capaz de transmitir la profundidad de los sufrimientos ajenos, por no dedicar cada hora al testimonio y al recuerdo— es el legado triunfante de las SS, la razón por la que, en palabras de Nedo Fiano: «En el fondo, yo diría que nunca salí completamente del campo»”.

Las dos obras más reconocidas escritas por Primo Levi son Si esto es un hombre (considerada una las más importantes del siglo XX) y La tregua. Es justamente de esta última el relato que quiero compartirles. El relato es acerca de un niño de tan solo tres años que ha sobrevivido en Auschwitz hasta la llegada de los rusos. También se los comparto íntegramente, como aparece en Sobre el olvidado SIGLO XX.

Hurbinek no era nadie, un niño de la muerte, un niño de Auschwitz. Aparentaba unos tres años de edad, nadie sabía nada de él, no hablaba y no tenía nombre; ese extraño nombre, Hurbinek, se lo habíamos dado nosotros, quizá una de las mujeres que había interpretado con esas sílabas uno de los sonidos inarticulados que el niño emitía de vez en cuando. Estaba paralizado de la cintura para abajo, con las piernas atrofiadas, delgadas como palitos; pero sus ojos, perdidos en su rostro triangular y consumido, brillaban con una terrible viveza, llenos de exigencia y afirmación, de la voluntad de escapar, de romper la tumba de su silencio. Carecía de habla, pues nadie se había molestado en enseñarle; la necesidad de hablar cargaba su mirada fija de una urgencia explosiva: era una mirada salvaje y humana al mismo tiempo, incluso madura, un juicio que ninguno de nosotros podía soportar, tales eran su fuerza y su angustia… 
Durante la noche escuchábamos atentamente… del rincón de Hurbinek a veces venía un sonido, una palabra. No siempre era exactamente la misma palabra, pero sin duda era una palabra articulada, o, mejor, varias palabras articuladas con pequeñas diferencias, variaciones experimentales de un tema, de una raíz, quizá de un nombre. 
Hurbinek, que tenía tres años y quizá había nacido en Auschwitz y nunca vio un árbol; Hurbinek, que había luchado como un hombre, hasta el último aliento, por ganarse la entrada al mundo de los hombres, del que un poder bestial le había excluido; Hurbinek, el sin nombre, cuyo diminuto antebrazo —también el suyo— llevaba el tatuaje de Auschwitz; Hurbinek murió en los primeros días de marzo de 1945, libre pero no redimido. Nada ha quedado de él: su testimonio son estas palabras mías.

Este tipo de relatos conmueve y deja pensando. Me parecía que valía la pena compartirlo (por si no habían leído el libro o si no conocían a su autor).

Esta ha sido una entrada distinta a las anteriores en donde hablaba de libros. Aquí procuré centrarme en una personalidad, mencionada en un capítulo de un libro que ando leyendo, y destacar algunas cosas que me parece oportunas compartir. Y eso ha sido todo por hoy. Hasta la próxima.