21 nov. 2014

El Umbral de la Eternidad

Después de La Caída de los Gigantes y El Invierno del Mundo llega el final del relato de estas generaciones de hombres y mujeres cuyas vidas se han entrelazado a través del siglo XX. La familia estadounidense, la alemana, la rusa, la inglesa y la galesa participan en los acontecimientos sociales y políticos que marcaron las agitadas décadas de los sesenta a los noventa.

Desde el sur de Estados Unidos hasta la remota Siberia, desde la isla de Cuba hasta el vibrante Londres de los años sesenta, El umbral de la eternidad es la historia de aquellas personas que lucharon por la libertad individual en medio del conflicto titánico entre los dos países más poderosos jamás conocidos.

«Esta es la historia de mis abuelos y de los vuestros, de nuestros padres y de nuestras propias vidas. De alguna forma es la historia de todos nosotros.»
KEN FOLLET



[EL AUTOR]

Hasta el momento había leído tres libros de este escritor galés llamado Ken Follet. Probablemente hayan sido de los más prolíficos de su extensa obra, también los de más duración. Por ello no tengo más que buenas palabras para hablar acerca de él. Desde la Edad Media con Los Pilares de la Tierra hasta el Siglo XX con el desarrollo de la trilogía The Century, he podido disfrutar su manera de narrar, que raramente se hace pesada, pero al mismo tiempo es bellísima. Las historias toman giros inesperados, sin volverse inverosímiles. Los personajes logran tener una presencia única, por sus nombres, por sus personalidades, por sus acciones.

En parte siento un vacío con El Umbral de la Eternidad, sobre todo porque se termina esta trilogía de novelas históricas que nos permite conocer, de una manera diferente, los acontecimientos principales del siglo pasado. Podemos discutir, si se quiere, la participación directa en este último libro de personalidades reales, como lo fueron la de John F. Kennedy, presidente de Estados Unidos, y su hermano, Robert, o el mismísimo Nikita Jruschov, Primer Secretario del Partido Comunista de la Unión Soviética. La continua interacción de los personajes ficticios con ellos puede ser una crítica, ¿hasta dónde puede considerarse real todo lo acontecido por ellos y hasta dónde fue invención de Ken Follet? De todos modos, apoyándose en mucha gente, el autor vuelve a crear un libro maravilloso, con muchas tramas entre las diversas familias.

[ACONTECIMIENTOS]

Nos encontraremos en un sinfín de lugares que podremos revivir de manera única, como si nos encontráramos allí mismo, en ese espacio temporal, en esa época. Veremos cómo los aviones estadounidenses sobrevuelan Cuba, por citar un ejemplo, o la Casa Blanca por dentro. También cómo los negros estadounidenses luchan por sus derechos, teniendo que soportar el racismo (sobre todo en los estados del sur) y la complicidad de la policía con los racistas.

Pero la acción no sólo pasará en Norteamérica o el Caribe. Nos situaremos en Europa Occidental, en Londres, en Hamburgo o Berlín. Presenciaremos cómo una familia se divide en esta capital alemana, quedando varios miembros en la Alemania Oriental. Cómo el Muro se convertirá en una pesadilla para los berlineses, y cómo habrá personas que aún con el riesgo de perderlo todo (inclusive sus propias vidas), intentarán cruzarlo. Veremos los fríos parajes de Siberia y caminaremos por Moscú, adentrándonos en el edificio donde todo se ejecuta en el bloque soviético.

Evidentemente nos encontraremos plagados de policías secretas, y sumergidos en un mundo que enfrentó a las dos potencias más poderosas del mundo. La Guerra Fría será, en definitiva, ese marco principal que lo rodeará todo. Para colmo, también visitaremos Vietnam en plena selva durante la guerra vietnamita, o Polonia con sus revueltas sindicales.

Y habrá más acontecimientos, principalmente los que ocurrirán a finales de la década de los ochenta y principios de los noventa, pero para ello deberán leer el libro.

[PERSONAJES]

George Jackes es un abogado negro recibido de la Universidad Harvard, y a mi modo de ver se trata de uno de los principales protagonistas de este libro. Con idas y vueltas en su vida amorosa, se convertirá en un político miembro del Partido Demócrata con una gran trayectoria, trabajando para los Kennedy y siendo el mediador en varias ocasiones en las reuniones con Martin Luther King.

Walli es otro de los personajes que tienen un crecimiento importante. Se trata de un alemán adolescente que vive en el Berlín Oriental. Su pasión es la música, cantar y tocar la guitarra. En uno de los bares nocturnos del Berlín Occidente —a donde se escapaba antes de crearse el Muro— conoce a una muchacha que se convierte en su dúo y pareja. Pero este es sólo el inicio. Su espíritu libertario lo hace partir de aquel mundo restrictivo, llegando a posterior a ser parte de una banda popular de la época. Allí, por las vueltas de la vida, se encuentra con su primo norteamericano.

El tercer personaje que quiero resaltar es una periodista rusa. Tania Dvorkina es su nombre. Ella será la encargada de viajar a Cuba y también a países como Polonia del bloque soviético, cubriendo los principales acontecimientos que allí transcurran. Además, junto a su amigo escritor, tendrá la tarea de repartir un diario disidente al régimen comunista. Su hermano, Dimka, será parte del Kremlin asistiendo a Jruschov y tomando importantes decisiones. En ellos veremos dos maneras de ver la realidad comunista.

Me faltó mencionar a un personaje británico que se convertirá en un destacado periodista —al cual no le tengo demasiado aprecio— o a otra que se transformará en una importante actriz en tierras estadounidenses. En definitiva, me faltaron mencionar muchos, no sólo estos dos, y de todas las regiones: ingleses, alemanes, rusos y estadounidenses, y ni que hablar de aquellos que han aparecido en los libros anteriores, con más de cincuenta años u ochenta, quienes también dialogarán y formarán parte de la historia.

[MI OPINIÓN]

Ken Follet ha estado a la altura. Ese es mi primer pensamiento. Las dos primeras partes de The Century habían generado una expectativa que este final las cumple. Así como sentí en La Caída de los Gigantes, ese ambiente del inicio del siglo, estando en las minas de carbón de Gales o luchando en la Revolución Rusa del año 1917, o incluso en El Invierno del Mundo, las tiranías de Hitler y Stalin, y siendo parte de la Segunda Guerra Mundial, en El Umbral de la Eternidad sentiremos esa sensación, ese ambiente de los años sesenta. Nos sentiremos en esa década, y en la siguiente, y en la siguiente.

Uno de los principales retos al crear una historia, sobre todo cuando tiene importancia los años en que transcurre la trama, es generar el ambiente de que está viviéndose en esos años. Y eso lo logra, a mi entender, Ken Follet. Las diferentes familias han ido desarrollándose con el paso de las décadas y se percibirá ese cambio en la mente de los personajes, generación tras generación.

Para completar esta historia maravillosa, Follet vuelve a lucirse en el final, creando un capítulo como epílogo en el año 2008. Allí, luego de décadas de lucha contra la segregación racial, que vemos a través de la vida de George, habla el nuevo presidente de los Estados Unidos, habla Barack Obama.

Probablemente se trate de una de las mejores lecturas del presente año y es un broche de oro para cerrar esta trilogía que describe, de manera muy particular, el siglo XX. La recomendación me parece pertinente.


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