31 may 2013

Ingeniería alemana de alto vuelo

No me refiero a los aviones alemanes, sino al fútbol que tanto Bayern Múnich como Borussia Dortmund ofrecieron en la final de la UEFA Champions League. Al menos para mí no hay espacio para las dudas: se mantuvieron en la línea o, si se quiere, por encima de las expectativas generadas.

El primer tiempo tuvo un ritmo frenético. Borussia Dortmund, tal vez, a priori, era quien menos responsabilidad tenía, pero eso no significó que cediera su habitual protagonismo. Se hizo rápidamente con la pelota y durante los primeros minutos del encuentro fue quien quiso y buscó.

La ausencia de Götze, uno de los íconos futbolísticos del juego dinámico del Dortmund, no se notó. Reus fue el distinto, el punzante, el que le daba velocidad al equipo y desconcertaba a la resistencia bávara con sus cambios de ritmo, continuas paredes a un toque y su conocida movilidad. Gündogan es otro que merece mención especial, se sitúa en el medio campo dándole equilibrio al equipo y posee un control de pelota soberbio. ¿Saben lo que más me sorprende de este jugador? Tiene veintidós años, creí que tenía arriba de veinticinco por su manera de recorrer el campo, su visión y seguridad para jugar. Crack. Es verdaderamente sorprendente el trabajo que han hecho los alemanes con sus futuros —y también presentes— valores. Por cierto, Gündogan tuvo la responsabilidad de ejecutar el penal y cambiarlo por gol. Dato no menor.

Tanto Manuel Neuer como Roman Weidenfeller fueron activos protagonistas de la gran final. Ambos porteros tuvieron intervenciones trascendentes durante los noventa minutos. Neuer más en el primer tiempo, Weidenfeller en el segundo. Los dos se lucieron tanto en salidas para descolgar centros, achicar a delanteros en manos a manos, y bajo los tres palos con voladas fantásticas. Grandes reflejos y clase de sobra para los guardametas.

El gol es la acción capital y determinante en el fútbol. Un gol desmorona muchas cosas: debilita y fortalece. El panorama es distinto cuando hay que remontar, a pesar de ir jugando mejor hasta ese momento. Aquí entra en juego la mentalidad del equipo para no caer en el nerviosismo y que el rival, con la ventaja a su favor, no imponga las condiciones. El Bayern cuando llega al 1-0 no había hecho más que su rival, pero, tras varios intentos, logró concretar. La clave: intentar y concretar.

La prueba de fuego llegó finalmente para el Dortmund. Con desventaja debía sobreponerse. No mantuvo en el segundo tiempo el mismo ritmo del primero, tal vez el físico hizo mella en varios de sus jugadores que no pudieron ser tan constantes. Allí parecía que el partido se armaba para el juego de los bávaros, hasta que llega un penal infantil de Dante, central brasileño del Bayern Múnich, que le da la posibilidad a los vestidos de amarillo de igualar 1-1 el marcador.

Con la emoción de los goles, y tras el empate, la gran final continuó con variadas situaciones en búsqueda del tercer gol del partido. Ya en los minutos finales del encuentro, los equipos parecían haber sellado el empate y, con ello, la ida al tiempo extra. Pero cercano a los minutos de adición, un pelotazo frontal de unos cincuenta metros encontró descoordinada a la defensa del Dortmund. Tras una serie de rebotes, la pelota quedó allí, muerta, y Robben, haciendo gala de un gran control, exquisito primer toque, dejó sin respuesta a los defensores rivales y definió ante la salida de Weidenfeller que, ya vulnerado, veía como la pelota ingresaba en su arco.

Así Bayern Múnich alcanzaba la ansiada diferencia y se consagraba campeón europeo por quinta vez en su historia. El gigante alemán rompía el maleficio que lo había tenido a maltraer en las últimas finales perdidas ante Chelsea e Inter.

En conclusión fue un gran partido de fútbol, de lo mejor que he visto en mucho tiempo. Por lo general en las finales, producto del nerviosismo, la imprecisión se hace moneda corriente durante el transcurso del encuentro. Esto no ocurrió aquí. Desde el minuto cero hasta el noventa se jugó al fútbol a gran dinámica y precisión. Daba gusto verlos jugar, ir y venir. Si la pelota se salía del campo, o si el juego era cortado por una infracción, la reposición era instantánea. Las tribunas, otro espectáculo. El estadio era el marco perfecto para el clima la final.

La ingeniería propuesta por ambos equipos alemanes tuvo un alto vuelo. Espero que haya venido para quedarse durante mucho tiempo, y que los países como el mío intenten imitar lo mejor de los mejores. Si uno analiza el prototipo de jugador alemán durante su historia y la realidad de los últimos años, se llega a la conclusión de que si se quiere mejorar y hacer las cosas bien, se puede. En Nacional mediante las inferiores se han sacado grandes valores con buena técnica. El problema es que no se los aprovecha del todo bien y se prefieren, en el once inicial del primer equipo, más corredores y maratonistas que futbolistas finos.

Hasta pronto.

24 may 2013

Camino a Wembley

Mañana será el gran día. Bayern Múnich y Borussia Dortmund se enfrentarán en el mítico Wembley para definir quién será el dueño de Europa durante la presente temporada. Los equipos alemanes llegaron a la final tras derrotar a los poderosos equipos españoles, Barcelona y Real Madrid respectivamente.

En la Bundesliga, el conjunto bávaro se quedó con el título de manera holgada, sacándole una gran diferencia a su más inmediato perseguidor, que casualmente fue el mismo Borussia Dortmund. Esto puede servir como un argumento para concluir que el conjunto de camiseta roja posee un plantel más rico, más extenso, que a la larga, en una competición de treinta y cuatro fechas, marcará una evidente diferencia. Así parece ser.

A no olvidarnos que las dos ligas anteriores fueron obtenidas por el conjunto de Dortmund. Muchos de sus jugadores fueron campeones en las mencionadas temporadas, por lo que saben lo que es ganar allí, y al mismísimo Bayern Múnich. Pero una cosa es una competencia tan larga como la Bundesliga y otra muy distinta, una final de UEFA Champions League que se define en noventa minutos.

Para Lahm, Robben, Ribery y los demás, esta oportunidad puede ser una encrucijada crucial. Ya no podría soportarse una nueva derrota, sería la tercera final perdida en los últimos cuatro años. En caso de vencer, supondría el inicio de una era gloriosa. Sabiendo además que a partir de la próxima temporada, Pep Guardiola estará al mando de este gigantesco equipo.

Para los dirigidos por Klopp, esta será la oportunidad perfecta para hacer historia, para consagrarse como grandes valores. Posiblemente el Dortmund se vea disminuido en la próxima temporada, con varias bajas, y esta final les llega en un momento muy bueno, casi perfecto.

¿Más responsabilidad? Sin dudas el Bayern Múnich.

¿Quién ganará? Esta vez me resulta más difícil decantarme por uno de los dos. Sólo espero que sea un gran partido y algo me dice que no decepcionará a nadie. Mientras haya goles, buen juego y la dinámica que los caracterice, quien gane, siendo un espectador neutral, me da igual. Preferiría mínimamente que gane el Bayern Múnich, pero es un gusto personal, y no tanto por un motivo concreto.

Mañana se conocerá la verdad.

28 abr 2013

Respuesta a la garra y matonería

Debo comentarles que esta entrada es diferente a las otras. Surgió tras leer este texto de un tal Luis Puiggrós acerca de Luis Suárez. Como se imaginarán, tras leer su irrespetuosa entrada, me hirvió la sangre.

¿Por qué pongo esto aquí? Les explico. En esa página sale la opción para comentar pero tras escribir lo que quería escribir, me saltaba siempre error. Entonces decidí publicar en mi blog la respuesta que le quería dar a este tipo y que no pude dársela como correspondía.

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La verdad es que es lamentable tu entrada. No sé quién eres ni me interesa saberlo, pero como eres periodista (o supongo que lo eres), deberías opinar con un poco de respeto. En principio porque eres un formador de opiniones.

Si hablamos del temperamento de Luis Suárez, es válido destacar que no es el primer jugador ni será el último que protestará al árbitro airadamente, entre otras cosas. ¿Lo quieren difamar porque simular? ¿Acaso Neymar no simula? Hay millones de jugadores que tienen "malas mañas" y sin embargo, parece que sólo las de Suárez cuenta.

Mezclas lo de garra charrúa y matonería. Para opinar de estas cosas tendrías que vivir aquí o informarte mejor. Y lo más importante, NUNCA generalizar.

¿Acaso Suárez ha salido a declarar y justificar su agresión? Deberías informarte mejor.

¿Trampa y malas artes? Trampa hizo Henry cuando clasifica a Francia para el Mundial de 2010 con una mano evidente ante Irlanda que no es sancionada. Eso si es trampa, pasar por encima de las reglas de juego y buscar una ventaja, estimado.

Recuerdo un Uruguay - Perú donde Vargas le pega un codazo a Sebastián Coates. ¿Quién es el agresivo en este caso? Para hablar de los demás, juzgar y tildar a alguien como mala persona, habría que empezar por uno mismo, o por uno de los suyos.

Tal vez lo que le sucede es que está molesto con Suárez porque en su país no hay ni siquiera un jugador que le haga sombra dentro de un campo de juego. Como no está acostumbrado siquiera a ganar algo, contratan entrenadores (le recuerdo que Markarián es uruguayo) para intentarlo.

En fin, debería ser más criterioso a la hora de opinar, más si usted vive de esto.

Saludos desde Uruguay.

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Y sí, sigo re caliente, pero al menos me pude desahogar. (?)

12 abr 2013

Alemanes vs Españoles #2

La otra gran semifinal enfrentará a Borussia Dortmund y Real Madrid. Alemanes y españoles ya se vieron las caras esta temporada en los enfrentamientos por la fase de grupos. Allí los alemanes impusieron su estilo para conseguir cuatro de los seis puntos que disputaron.

Borussia Dortmund es, si se quiere, la gran sorpresa de esta edición. Uno cuando ve los treinta y dos equipos en la fase de grupos, siempre hace proyecciones de quiénes pueden estar entre los cuatro mejores: Bayern Múnich, Barcelona y Real Madrid suelen ser inamovibles. A esos tres gigantes de Europa pueden sumárseles Manchester United, Juventus o AC Milan, y algún otro de gran presupuesto que prometía mucho a priori como PSG o Manchester City, que fue la gran decepción.

Por eso el Dortmund es la sorpresa y no tanto por llegar, sino por cómo llegó. Si bien en cuartos de final tuvo una polémica serie ante el debutante español Málaga, en la fase de grupos consiguió enfrentar de tú a tú al Real Madrid, Manchester City y Ajax, y ser el primero de su zona e invicto. Un mérito enorme. Su juego, de mantenerse, vislumbraba una larga estadía en Liga de Campeones. Y así fue para meterse entre los cuatro mejores de Europa.

Lo que más me maravilló de este joven equipo alemán es su manera de jugar. Esa movilidad de sus jugadores sumada al intento constante de mantener la pelota en su posesión y ser siempre vertical, es lo que le ha dado la identidad que hoy por hoy toda Europa reconoce.

Desde la otra esquina aparece Real Madrid en búsqueda de su décima y resistida Champions League. De más está decir que tiene una plantilla enorme y grandes estrellas que hacen temblar a cualquiera. Este Madrid 2013 se me hace la versión más consistente desde que llegó Mourinho para dirigirlos. De antemano uno supondría que el favorito de la serie es el conjunto español que, dicho sea de paso, cerrará en casa la llave de la semifinal.

Uno supondría esto por los jugadores que poseen uno y otro. Y ojo, aquí no hay que desmerecer al Dortmund porque tiene lo suyo y son muy buenos —varios talentosos y jóvenes internacionales alemanes, como Götze y Reus, por nombrar un par; o el polaco Lewandowski—; pero el Madrid tiene hombres de experiencia y que sabe ganar cosas importantes. En sus filas presenta a campeones del mundo —Xabi Alonso, Sergio Ramos, Casillas, etc.— y también, quienes sin serlo, pertenecen a la élite del fútbol mundial —ejemplo más contundente: Cristiano Ronaldo—.

Entonces plantilla a plantilla podría existir una ventaja a favor del Madrid. En el juego colectivo, donde el Dortmund se hace fuerte y lleva a cabo el dicho de «lo colectivo es superior a la suma de las partes» a la perfección, la paridad aumenta y en esto es donde los alemanes pueden basar sus posibilidades. Y claro está, al recordar los cruces en la fase de grupos —victoria del Dortmund 2-1 en Alemania y empate 2-2 en España—, para el Real Madrid no será sencillo.

Si tengo que elegir uno por gusto personal, prefiero que el Borussia Dortmund sea el finalista. Si hablo de posibilidades, veo mejor al Real Madrid.

Los comentarios son siempre bien recibidos: ¿quién crees que accederá a la final en Wembley de este enfrentamiento?

Alemanes vs Españoles #1

Hace aproximadamente unas cinco horas que se realizó el sorteo de las semifinales de la UEFA Champions League 2012/2013. Bayern Múnich – Barcelona y Borussia Dortmund – Real Madrid, son los dos cruces trascendentales en la máxima competición europea a nivel de clubes.



La realidad marca que ambas series serán más parejas de lo que uno puede suponer desde un inicio. Bayern Múnich, a nivel local e internacional, esta temporada está siendo una verdadera topadora. En la Bundesliga ya se coronó campeón de forma anticipada y en cuartos de final venció con propiedad a Juventus, último monarca italiano. Es, bajo mi juicio, el equipo más poderoso este año y a no olvidar que en los últimos años ha llegado a etapas de definición y su plantel mantiene la base: tiene mucha experiencia.

Nadie puede dudar que en 2009, 2010, 2011 y 2012 el FC Barcelona fuera el mejor equipo del mundo con un margen increíble. Fuera quien fuera su rival, lo dominaba de principio a fin y terminaba jugando hasta el minuto noventa como lo deseaba. Pudo ganar y también perder, pero eso no quitaba su potencial y el dominio antes mencionado. En este 2013 alcanza su sexta semifinal consecutiva en Liga de Campeones, lo que habla a las claras el alto nivel prolongado durante las últimas temporadas. Experiencia y cracks le sobran. Pero, y pareciera siempre existir uno, en este año no lo he visto tan firme como los anteriores.

Yendo ya a la llave entre ellos, no vaticino que para ningún equipo sea sencillo y la considero la final anticipada. El mundo creerá que aquí el claro favorito —o quién más posibilidades tiene— es el conjunto español, pero para mí no lo es, por lo antes dicho. Barcelona no es el mismo dominador de otros años y Bayern Múnich está teniendo puntos muy altos en sus partidos. Si tuviera que elegir uno, creo que los bávaros pasarán a la final. Aún así, y por obvias razones, no es descabellado que cualquiera de los dos acceda a la gran final en Wembley.

El primer encuentro se llevará a cabo en tierras alemanas y allí se marcarán las pautas de cómo estarán ambos. Si Bayern logra imponerse en casa y, mejor aún, marcar una diferencia positiva, dará un paso gigantesco. Si es el dominado, así el resultado le favorezca por una mínima diferencia, le tocará sufrir y mucho en Catalunya.

¿Quién crees que avanzará a la final? Anímate a dar tu punto de vista, me interesa tu opinión.