5 nov 2012

Con 12 es más fácil

Posiblemente muchos —de los pocos— que leerán esto pensarán: "claro, él es de Nacional, lo dice en caliente". Pero no se necesita estar caliente o ser eterno rival para ver estas cosas. Aclaro, no estoy viendo algo que no hay; todo lo contrario.

Lo que más me causa gracia —más que gracia, indignación— es ver a los periodistas hacer esos análisis profundos de Peñarol; de su gran juego, de su poderío ofensivo... Pero olvidan algo elemental: ¿los errores arbitrales acaso no ayudaron sus "grandes" exhibiciones de fútbol? Del Torneo Apertura van 10 jornadas, recuerdo las lamentables dos fechas del comienzo... Y también victorias con cero fútbol. Al menos a mi me rompía los ojos verlo.

¿Se basan en dos o tres partidos para definirlo como el gran candidato? Tengo mis sospechas que más que nada se fijan en resultados, analizando prácticamente nada su juego. Y olvidando, por supuesto, las graves fallas de los árbitros que cambiaron más de un partido. ¿Ejemplos? ¿Hace poco? Frente a El Tanque... Y hoy mismo, frente a Defensor Sporting.

Para ir redondeando, según los periodistas ocurre esto... Peñarol, gran favorito del campeonato, el que juega mejor, etc... Nacional, con los últimos dos partidos de pálida expresión, un completo desastre. Y van diez jornadas... deberían contarse, para hacer un análisis más certero, las diez. Y también poner en balanza esas ayuditas que a veces se dan. Tarjeta más, tarjeta menos... Como lo de Gonzalo Bueno —expulsado— y lo de Juan Manuel Olivera, quien hizo méritos para su expulsión.

En fin, gente. La semana que viene se viene el Clásico. Pero ni tan tan, ni muy muy. Una lástima la baja de Gonzalo Bueno; espero que el 'Chino' Recoba llegue para jugar el partido. Con él en cancha, no me cabe dudas que el equipo tricolor dará una lección de fútbol, de fútbol del bueno.

Y recuerden, jugando con doce es más fácil...

30 oct 2012

Habló el Maestro



El pasado lunes 29 de octubre, a las 11:30 hs, el maestro Óscar Washington Tabárez, DT de la selección nacional uruguaya, dio una conferencia de prensa extensa y sumamente productiva. La misma se organizó a causa de la numerosa cantidad de entrevistas y citas que poseía el entrenador. La mala racha en los últimos cuatro partidos en Eliminatorias es otra de las principales razones.

El grado de preocupación, hasta entonces, se había generalizado. La gente, la prensa, todo el mundo en general —dentro del territorio uruguayo—, tenía un sinfín de preguntas, inquietudes, e incluso se hablaba de borrar jugadores cuyo cuarto de hora ya había transcurrido, para convocar y darle la oportunidad a otros. En mi opinión, sacar por sacar y poner por poner no era la solución. Ni tampoco convocar jugadores que hayan tenido un nivel aceptable o bueno en un mes o dos, y tirar por la borda trayectorias de años jugando en el más alto nivel.

Poco más de una hora fue lo que duró la conferencia. En principio, Tabárez comenzó explicando el motivo de la misma; prosiguió aclarando los problemas que había visto en ese último mes y medio, y de cierta manera se abrió a soluciones; convocó a cuatro jugadores “nuevos”, quienes en realidad ya habían tenido cierto lugar en la selección (tal vez no con la actividad del “grupo” del Mundial o la Copa América).

Alejandro Silva (Olimpia de Paraguay), jugador polifuncional que puede jugar por ambas bandas en los laterales y en el mediocampo; Mauricio Pereyra (Lanús de Argentina), volante con más vocación ofensiva que defensiva, buen manejo de pelota y gran visión para colocar pases medidos; Gonzalo Castro (Real Sociedad de España), un volante por fuera o prácticamente extremo, incluso puede jugar flotando por ambas bandas en caso de un ataque con tres o dos, jugando él suelto por fuera. Gran velocidad. Merecidísimo, al menos, bajo mi punto de vista. El “Chori” era uno de los que quería ver en Uruguay desde hace ya un tiempo, veremos qué pasa. Y el cuarto nombre fue Stuani (Espanyol de España), delantero, goleador.

Acierto. Así defino esta conferencia, y así defino la decisión de agrandar el número de integrantes del plantel. Estará en estos cuatro jugadores la obligación de hacer bien las cosas para darle más alternativas al equipo nacional.

Volviendo meramente a la actitud del maestro, me pareció muy correcta. Demostrando de principio a fin un enorme grado de paciencia. Más o menos a partir de la primera media hora, se abrió la posibilidad de que la prensa que había asistido comenzara a realizar preguntas correspondientes. Con la misma paciencia, el entrenador respondió una a una. Aclaró, entre otros temas, cómo veía a Cavani, el porqué lo había colocado en esa posición de volante, yendo al sacrificio en la mayoría de los casos; que la lista de “nuevos” podía haber sido mayor en caso de haber contado con jugadores del medio local (quienes no pudieron ser escogidos para no interrumpir la actividad local, coincidía con la semana del Clásico).

Para terminar la entrada, quiero reiterar que la conferencia de prensa fue excelente. Fue excelente porque se aclararon un montón de asuntos, un montón de malentendidos, y porque siempre es mejor escuchar la palabra de alguien involucrado al tema que intentar comprender interpretaciones, en muchos casos, meramente personales, de periodistas. Y terminar diciendo que fue, al menos para mí, más que acertado la “apertura” a nuevos futbolistas.


Imagen tomada de OvacionDigital.com.uy

28 oct 2012

Sin ideas y con errores



El Club Nacional de Football tenía hoy la posibilidad de alcanzar la punta del Torneo Apertura. Para ello debía enfrentar a El Tanque Sisley y vencerlo. Pero las cosas no se dieron como se esperaba en un principio. Sin Recoba en cancha —ausente en los últimos dos partidos del torneo uruguayo—, el tricolor careció de juego. ¿Tuvo la pelota? Posiblemente sí, más que su rival; pero sin hacer daño, sin tener profundidad, sin elaborar algo de peligro.

El primer tiempo se fue chato. Una pálida expresión, por darle un color al juego, fue lo que pudo apreciarse. Remates desde fuera, tibios intentos, que no ocasionaron mayor riesgo en el arco de Nicola Pérez (ETS). Poca participación de Gonzalo Bueno por banda izquierda, prácticamente lo mismo para Luna por la derecha. Cabrera fue el que más quiso, el que más intento; remató un par de veces, asistió como pudo, pero no fue suficiente. Núñez no tuvo la potencia de otros juegos —no es de extrañar, la jornada de hoy fue acalorada—; y en Píriz recayó en la mayoría de veces la responsabilidad de salir jugando. Facundo marca, presiona, corre… Pero con la pelota no posee la habilidad de Cabrera o Calzada.

Y ante esto último, a Nacional le faltó verticalidad y dinamismo en el juego. La pelota iba de un lado a otro, del medio a atrás, para que los centrales rehicieran el juego, pero siempre demasiado lento, previsible. Con el marcador desfavorable, se vio un claro cambio de actitud. ¿Por qué no intentaron así desde el minuto cero? En el segundo tiempo, como equipo grande que es, Nacional fue con mayor número de jugadores al ataque. Personalmente no me gusta ver a Taborda y Medina pegados en el área, y crear referencias fáciles para marcar, o amontonar por amontonar hombres en posiciones ofensivas. Eso le quita claridad a las jugadas, le quita sorpresa. Más aún cuando de por sí la elaboración no es fluida.

Con el ingreso de Taborda, la línea de juego era clara: buscarlo una y otra vez, de manera sistemática, por arriba mediante centros. Hubo uno especialmente “limpio” en el cual Núñez ubica la pelota en el corazón del área y el gigante cabecea notable; pero si el cabezazo fue notable, la atajada de Nicola Pérez lo fue aún más. Hablando particularmente del arquero, tuvo una jornada muy buena. A pesar de las pocas ideas, Nacional se las ingenió para llegar alguna que otra vez —marcando un par de goles—, pero el arquero de El Tanque respondió de gran forma.

Sumado a la escasa propuesta futbolística, es necesario mencionar los graves errores defensivos. El primero que se me viene a la cabeza es el de Scotti en el penal que a la postre se convertiría en el tercer gol de El Tanque. Es increíble, es impensado; un pelotazo largo y frontal del arquero, termina complicando a la zaga tricolor.

Con la expresión y actitud de hoy no ganaremos con méritos propios. Eso está claro. Para el próximo juego espero una mejoría. Espero contra River Plate tener una reivindicación; manejar con criterio la pelota y controlar el juego. Abrir la cancha, crear variantes ofensivas y un juego más fluido. Si el “Chino” llega para dicho partido, sé que no faltará la magia. Pero no podemos depender únicamente de un jugador; no es un tipo, son diez de campo que deben ser conscientes para jugar mejor.

17 oct 2012

La idea de Chile



El enfrentamiento de Chile – Argentina tuvo lugar el día martes 17 de octubre en el estadio Nacional de la capital trasandina. En el marco de las Eliminatorias Sudamericanas, estos equipos volvieron a verse las caras en la Jornada 10, y fueron los albicelestes quienes cosecharon los tres puntos tras la victoria 1 – 2. Pero no pretendo realizar una crónica del trámite del partido, sino centrarme en la idea de Chile, el planteamiento que realizó el conjunto local.

Siendo local, el conjunto que vestía de rojo tomó la responsabilidad que le daba la localía y salió con la intención de dominar la pelota. A sabiendas del poderío ofensivo que presentaba y poseía Argentina, Chile mantuvo firme su idea: poseer la pelota, distribuirla y atacar. Y vaya si atacó. Isla —el carrilero por la banda derecha—, fue y vino, por su carril. Actuó como factor sorpresa, y en la mayoría de los casos, se encontraba libre, para posibilitar una descarga segura.

Haciéndose de la pelota, Chile controló y dominó los primeros veinte minutos de juego. Demostrando de aquella manera que la pelota es una sola, y que si ellos la controlaban, Argentina no podría hacerle daño. Aún así, el descuido podría resultar letal. Teniendo a Messi y valiéndose de la inspiración de Di María, Agüero o Higuaín, el gol puede llegar en cualquier instante. Aquello ocurrió una vez y otra vez; primero Messi y luego el delantero del Real Madrid, Gonzalo Higuaín.

Viéndose en desventaja de 0 – 2, el juego de Chile se deslució un poco. El impacto se sintió y eso influyó en el juego del local. Cuando tenía la pelota, cuando tenía las situaciones, parecía dominador; cuando se vio abajo en el marcador, pareció ligeramente dominado. No concretó y allí estuvo el pecado capital de ‘la roja’. ¿Le faltó peso ofensivo? Me parece que no. Un gran número de futbolistas se lanzaban al ataque y poblaban de buena manera el terreno argentino.

Pero cuando hacía méritos, el gol no llegó.

¿Por qué quiero destacar la idea de Chile? Siendo local, tomó el protagonismo del local, asumiendo las responsabilidades que le tocaba. A pesar de venir con ciertas dudas —tras caer en su tierra frente a la fuerte Colombia—, se vio un equipo bastante compacto y fuerte. Y no olvidemos que ante Chile estaba Argentina, la mejor selección sudamericana de estos últimos meses y líder de la zona clasificatoria. Se tomaron riesgos en defensa, es verdad, pero se fue al frente con buen juego.

A decir verdad, dudo que muchos equipos —aún siendo locales— le jueguen así a la selección de Lionel Messi. Y por ello, quiero destacar la labor de Chile. Tras el partido, tras el resultado desfavorable, sólo se ven críticas y más críticas, pero siendo sincero y objetivo, Chile hizo un gran partido. Le faltó concretar situaciones que, en otro momento, hubieran sido gol. ¿Falencias? Sí. Tras recibir goles se lo vio más vulnerable, los errores defensivos —en la mayoría de los casos quedaban mano a mano— fueron un riesgo latente, y las pelotas paradas, Argentina ganó casi siempre por arriba.

Cerca del final del partido, se logró llegar al gol. Un descuento que a la postre maquillaría el resultado, puesto que en la tabla Chile no podría sumar siquiera un punto en aquel juego. Pero ese resultado (1 – 2) se veía más cercano a la realidad que se exhibió en la cancha. Argentina cuando quiso, pudo. Chile quiso, quiso y quiso, pero no pudo, ya que falló al rematar cada jugada —o Romero, el arquero de la albiceleste, disipó los riesgos—, y desperdició jugadas bien elaboradas y claras.

Pero la idea, la idea fue buena.

10 sept 2012

Nacional celeste



El Club Nacional de Football —equipo del cual soy hincha— ha tomado la costumbre de vestir con camiseta de color celeste los partidos a disputarse en el mes de septiembre. Como sabrán —o no—, Nacional se identifica con tres colores: blanco, azul y rojo, tomados de la Bandera de Artigas. Su vestimenta tradicional consta de camiseta blanca, pantalón corto y medias azules.

¿Entonces por qué ocupa el celeste durante este mes? Pues bien, abróchense los cinturones porque se los voy a contar...

La historia comienza en el día 13 de septiembre de 1903. En la ciudad de Buenos Aires, iba a tener lugar un partido entre los combinados de Argentina y Uruguay. Ambas selecciones habían pautado, desde el año anterior, tener un partido anualmente. En el primer enfrentamiento, en 1902, el conjunto argentino había vencido a Uruguay 6 a 0 en las extensiones del Gran Parque Central en Montevideo.

Como otra de las cosas pautadas era alternar la localía año tras año, en esa segunda ocasión le tocaba a los argentinos ser locales. Con ese panorama, y aún con la derrota latente por seis goles de diferencia, parecía una locura jugar nuevamente el juego; lo más sensato, para la gran mayoría de uruguayos, era suspenderlo. Y aquí es donde aparece la participación de Nacional.

Como vigente campeón invicto del año 1902 del campeonato uruguayo, Nacional reclamó su derecho para cumplir con el compromiso contraído, representando de aquella manera al fútbol uruguayo. Como se dio el visto bueno de ello, Nacional iba a representar a Uruguay.

Teniendo en cuenta, una vez más, la dura derrota del año anterior, lo fuerte que era el equipo argentino y que por parte de Uruguay sólo iba a estar un equipo como selección, lo más lógico parecía arrojar como resultado una victoria para Argentina. Pero para sorpresa de la mayoría, aquello no fue así. Los jugadores de Nacional, vestidos con la camiseta uruguaya, saltaron a la cancha. Y al término del partido, habían logrado lo impensado: una victoria 3 a 2.

Pero aquella victoria no sólo era importante para los jugadores del equipo tricolor, sino que cobró gran trascendencia porque se trataba de la primera victoria oficial de la selección uruguaya de fútbol. Y claro está, los once integrantes eran de Nacional.

Regresando un poco más al presente, el 13 de septiembre de 2011, al cumplirse 108 años de la recordada gesta, Nacional utilizó —a manera de honor— una camiseta de color celeste frente a la Universidad de Chile en la Copa Sudamericana. El uso de la misma se extendió durante todo el mes —también en el plano local—; casualmente, ese es el motivo por el cual en este año se reiterará su uso.

Espero que les haya gustado esta entrada. A mi me divirtió escribirla y también voy aprendiendo ciertos detalles con mayor profundidad que antes desconocía. Mi equipo —Nacional— cuenta con 113 años de vida y una larga y rica historia; pronto les traeré alguna cosa más. Porque siempre hay algo nuevo por contar...