23 ene. 2014

Sobre el olvidado SIGLO XX


Pasó un tiempo prudente desde que terminé de leer este libro de Tony Judt y este momento, en donde escribo su entrada correspondiente. Hubieron dos motivos que considero claves para que ocurriera esto: el primero es fácil de prever, la falta de tiempo; el segundo, y tal vez el más significativo, fue el hecho de querer crear una buena entrada acorde al libro. No les miento si digo que Sobre el olvidado SIGLO XX fue una de las mejores lecturas que hice en el 2013.

Se trata del segundo libro que leo de Tony Judt, historiador inglés, quien en palabras de Niall Ferguson, de Financial Times, es «el intelectual de los intelectuales». Con cada nuevo capítulo leído de este libro —y también del anterior: Pensar el siglo XX—, me provoca más placer lo que escribe Judt. ¿Qué es lo que más me llama la atención? Su manera de enfocar los temas. Pareciera que todo lo ve, que no se queda con una visión, que mira desde otros ángulos cada situación que analiza. Eso, evidentemente, le da una credibilidad a sus textos.

Ahora me internaré sobre todo en el libro.

Para John Gray, de The Guardian, el libro es «un compendio, imprescindible para estos tiempos, de uno de los más grandes historiadores y politólogos de nuestra era». Básicamente, el libro es una recopilación de ensayos (y/o reseñas) escritos por Tony Judt en los años noventa e inicios del presente siglo (entre 1994 y 2006). Con cada ensayo, que trata de un tema diferente, por supuesto, encontraremos menciones de autores del siglo pasado, lo que probablemente ocasione la intriga por leer las obras de dichos autores previamente mencionados. Judt no se guarda nada y cuestiona todo lo que cree cuestionable; también elogia si lo cree prudente. Y me parece importante sobre todo lo primero: le advierte al lector, quien tal vez esté internándose por primera vez en determinado tema, sobre las cosas en donde los libros reseñados (o temas, en caso de no ser libros) puedan tener ciertas flaquezas, explicando su porqué. No hay reseña en el libro en donde Judt no cuestione algo.

En Sobre el olvidado SIGLO XX encontraremos cuatro temáticas que dividen al libro. Las menciono a continuación a modo de guía: El corazón de las tinieblas —en donde se encontrará un ensayo sobre Primo Levi—, La política del compromiso intelectual, Lost in transition: lugares y recuerdos, y El (medio) siglo de Estados Unidos —principalmente, la política exterior de aquel país—. Para no extenderme demasiado prefiero no incursionarme en ellos. Sin embargo, sí me parece bastante útil compartirles la contratapa de la editorial Taurus:

Tony Judt afirma que hemos entrado en una «época de olvido». Hoy el mundo es tan radicalmente distinto del de hace tan sólo veinte años que hemos dejado de lado nuestro pasado inmediato incluso antes de haber podido entenderlo. No sabemos, literalmente, de dónde venimos, y el resultado de esta ignorancia creciente ha demostrado ser nefasto e incluso tiende a ir peor. 
Hemos perdido el contacto con tres generaciones de debate político internacional y pensamiento y activismo social. Ya no sabemos discutir sobre ese tipo de conceptos y hemos olvidado el papel que jugaban los intelectuales a la hora de debatir, transmitir, defender las ideas que conformaron su tiempo. En este libro, Tony Judt hace revivir aspectos clave del mundo que hemos perdido, y nos recuerda lo importantes que siguen siendo tanto para hoy como para lo que esperamos del futuro. 
Judt halla sugestivos vínculos entre una asombrosa variedad de temas, desde la historia del abandono y recuperación del Holocausto, o la difícil cuestión del «mal» en la comprensión del pasado europeo, hasta el auge y la caída del papel del Estado en los asuntos públicos o el arrinconamiento de la historia a favor de la «herencia». Nos lleva más allá de lo que creemos saber para enseñarnos cómo lo aprendimos, y muestra hasta qué punto gran parte de nuestra historia ha sido sacrificada ante el triunfo del mito frente a la comprensión, de la negación frente a la memoria. Este libro es necesaria hoja de ruta para recuperar el sentido de la historia que necesitamos con tanta urgencia.

Para cerrar la entrada les citaré dos párrafos del libro que me llamaron la atención cuando lo estaba leyendo. Advierto que no las estoy considerando como ‘las mejores partes del libro’, sino como dos cosas, entre muchas otras, que me parece productivo compartirlas.

Sobre la Globalización
La razón no es que la Unión Europea sea rica o grande —aunque ya es las dos cosas—. Estados Unidos es rico y grande. Y un día China puede ser más rica y más grande. Europa importará por el modelo transfronterizo sobre el que se está construyendo. La «globalización» no se refiere principalmente al comercio o a las comunicaciones, a los monopolios económicos o incluso a los imperios. En ese caso, no sería nada nuevo: esos aspectos de la vida ya se estaban «globalizando» hace cien años. La globalización se refiere a la desaparición de las fronteras —fronteras culturales y económicas, fronteras físicas, fronteras lingüísticas— y al desafío de organizar nuestro mundo sin ellas.

Sobre la Cuestión Social
Las reformas sociales de la posguerra en Europa se instituyeron en buena medida como barrera para impedir el regreso de la desesperación y el descontento de los que se pensaba que habían surgido esas voces extremas. El desmantelamiento parcial de esas reformas sociales, por la razón que sea, no está exento de riesgos. Como sabían muy bien los grandes reformadores del siglo XIX, la Cuestión Social, si no se aborda, no desaparece. Por el contrario, va en busca de respuestas más radicales.


Esto ha sido todo por hoy, espero que les haya gustado.

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